miércoles, 12 de noviembre de 2008

"Sucede que a veces", Ismael Serrano

Cada vez que escucho una canción de Ismael Serrano me resulta inevitable ponerme a despotricar sobre sus últimos discos, trabajos que, como he dicho muchas veces, están lejísimos del alto nivel de los primeros. Pero como es mejor ser positivo, y además ya he dicho lo que tenía que decir muchas veces, prefiero quedarme con las canciones que hizo en su día y con las que han llegado más tarde pero, aunque sea de una manera muy nítida, recuerdan en cierto modo al joven cantautor que nos deslumbró a todos. Sucede que a veces es una canción que el madrileño incluyó en Naves ardiendo más allá de Orión, disco que publicó en 2005 y que, por supuesto, no está entre mis favoritos de su discografía. A pesar de ello, no puedo negar que me encanta ésta canción, puedo vislumbrar a través de ella al Ismael Serrano que tanto me gustaba, probablemente el culpable de que me empezara a interesar por la canción de autor hace ya un buen puñado de años.
Sucede que a veces es una canción que habla de ésas pequeñas cosas de la vida, los detalles especiales que nos sacan de la rutina diaria y nos dibujan una sonrisa en la cara. Ésas pequeñas cosas siempre están ahí, cada día, en cada lugar, pero la condición indispensable para disfrutar de ellas es ir siempre con los ojos y el corazón bien abiertos, para no perdernos nada de lo que tenemos alrededor. Porque las cosas suceden, sólo hay que estar atentos para sentirlas...

Pero sucede también
que sin saber cómo ni cuando
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio...


"Safe in the arms of love", Chris Robinson

Hace algunos meses estuve totalmente obsesionado con una canción que llegó a mis manos, como tantas otras, sin saber cómo ni por qué. La escuché durante bastante tiempo y después debí borrarla involuntariamente en alguna limpieza del ordenador. En su momento no la eché de menos, de hecho ni me acordaba de ella, pero hoy me he sorprendido a mí mismo tarareando el reef de guitarra (creo que se llama así, que me perdonen los guitarristas si me equivoco) que acompaña toda la canción. No recordaba el nombre del tema y mucho menos el de su autor, pero ha sido recordar un poco la letra, tirar del hilo y dar con ella. Safe in the arms of love es una canción de Chris Robinson, quizá el nombre no os diga mucho, pero creo que os despejará todas las dudas que os diga que es el cantante de los míticos Black Crowes en solitario. A pesar de no estar acompañado por su banda, Chris no abandona su faceta rockera y guitarrera, ésa que hizo famosa al grupo estadunidense que le dio la fama. Lo cierto es que no os puedo hablar de la carrera de Chris en solitario ya que mis conocimientos acerca de su música se reducen a éste temazo, así que prometo informarme y contaros dentro de un tiempo. De momento os dejo con Safe in the arms of love, una señora canción de rock de los pies a la cabeza...

martes, 11 de noviembre de 2008

"Tira de mi lengua", Alis

Os he advertido muchas veces de que soy un chico bastante obsesivo con la música, cuando me da por una canción o disco puedo estar escuchándolo horas y horas sin parar. Pues bien, esto es lo que me está pasando en los últimos días con Pachi Delgado, musicalmente conocido como Alis. Me ha costado bastante tiempo digerir su música, ignoro por qué razón, pero ahora las canciones han ido creciendo y no puedo parar de escucharlas. Tira de mi lengua es un tema que no he podido quitar de mi cabeza en todo el día, tiene una melodía de lo más sugerente, incluso diría que misteriosa, y un potente estribillo que no consigo dejar de tararear. El disco en general destila calidad, y se nota que el encargado de la producción (él mismo) sabe lo que hace y le ha sacado el máximo rendimiento al material con el que contaba, y aunque la música de Alis quizá esté algo alejada de lo que normalmente escucho, es un álbum muy recomendable. Parece que por hoy se me apagan las palabras, os dejo con Tira de mi lengua, su melodía y su estribillo, quitároslo de la cabeza es cosa vuestra... ;)

"Desde que decidiste no volver", Luis Moro

Siempre he defendido y defenderé que vivimos en un país que tiene muy buena cultura musical, tenemos muchísimos músicos y grupos que beben de las fuentes con agua más cristalina, las del rock americano. Sí, nosotros no tenemos ni Bob Dylan ni Tom Petty, pero contamos con grandes escritores de canciones que han sabido tomar lo mejor del rock y el folk estadounidense y lo han adaptado a nuestro idioma. Es inevitable mencionar a Quique González, pero hay muchos más como Manolo Tarancón, Fabián o más recientemente Alfredo González entre otros quienes han buscado en las raíces de la música tradicional americana la esencia de la suya propia. Hace poco tuve la suerte de dar con Luis Moro, un artista del que reconozco jamás había oído hablar y que ha resultado una muy grata sorpresa para mí. Luis es un artista coruñés con unas influencias muy marcadas que se ven reflejadas en sus canciones, repartidas en tres discos y un Ep desde mediados de los noventa. Ha sido componente de varias bandas gallegas, pero ha sido en solitario como ha conseguido la madurez y solidez musical que ahora tiene, especialmente con su disco Defectografía, publicado en el 2006. Además de haber contado con la colaboración de, por ejemplo, la extraordinaria cantautora gallega Silvia Penide, Luis ha cambiado bastante los músicos que le han acompañado estos años, aunque ahora suele rodearse de La Tribeca´s band cada ve que se sube a un escenario y abandona su faceta acústica, terreno por el que también se mueve.
Os dejo con Desde que decidiste no volver, una bonita canción con el vídeo que utilizaron para la promoción del disco. Como sé que os va a gustar, os dejo el enlace de su Myspace por si os quedais con ganas de más, ¡saludos!.

"Right in time", Lucinda Williams

Hay discos y canciones que parece que estuvieran grabados con una determinada función; algunos son para escuchar relajado y con los ojos cerrados, otros son perfectos para hacer el amor, otros te animan, hay discos perfectos para escuchar mientras lees o escribes...Car wheels on a gravel road es un disco que nació para ser escuchado en la carretera, mientras viajas y quemas la brea que vas dejando a tus espaldas. Mucha gente habla del placer que supone escuchar música mientras conduces, y aunque yo a mis 24 años aún no haya experimentado ésa sensación (no, no tengo el carnet de conducir), sí que viajo bastante, de hecho casi todos los viernes y domingos, y puedo asegurar que el disco de Lucinda Williams es ideal para escuchar sobre el asfalto. Hablar de Lucinda Williams es hablar del country y el folk americano hechos mujer. A sus 55 años la estadounidense ha publicado 9 discos desde que empezara su carrera allá por 1979, una producción relativamente baja, aunque la calidad de cada uno de ellos justifique ese espacio temporal entre la publicación de sus álbums. Pocos discos, sí, pero cuidados al detalle y deslumbrantes todos ellos. Empecé con Lucinda a principios de verano y desde entonces ya he devorado toda sus discografía, es una artista que ahora mismo veo como imprescindible, lógico que sea tan respetada y que me la hayan recomendado tantísimas veces.
Car wheels on a gravel road es el disco que más me gusta de esta vieja rockera, lo publicó en 1998 y supuso el salto definitivo de Lucinda a la primera línea de artistas folk norteamericanos. El disco obtuvo un Grammy al mejor disco de folk contemporáneo y le sirvió para dar una gira junto al mismísimo Bob Dylan. Car wheels on a gravel road es un disco que todos deberíamos tener a mano en nuestras habitaciones y, por supuesto, en vuestros coches, y Right in time la canción que haría escuchar a alguien que todavía no ha empezado con Lucinda Williams, imposible no engancharse...

"Cicatrices de prestado", Alfredo González

Lo bueno se hace esperar, es una máxima innegable, y es lo que ha sucedido con el nuevo disco del asturiano Alfredo González. Dudas y precipicios vio la luz a finales de octubre, y es de largo el disco que más estoy haciendo sonar en el mes de noviembre. Aunque no es que yo lo haga sonar, las canciones se muestran por sí solas, y descubren a una nueva figura emergente del rock de autor que va a dar muchísimo que hablar. Con Dudas y precipicios Alfredo rompe con lo que había estado haciendo hasta ahora, una música más tranquila y cercana a la canción de autor, para soltarse la melena y combinar preciosas y pausadas canciones a piano con auténticos disparos de rock. Ya os dejé en el blog la canción que canta junto a su amigo y paisano Pablo Moro, El último taxi, una canción que muestra el lado más canalla de los jóvenes asturianos, pero el disco tiene otros temas como Vivos de frío (la mejor para mí), Retruque o la que os dejo, Cicatrices de prestado, que están a un nivel altísimo y hacen presagiar un futuro de muy buenas canciones. Un total de once canciones que os recomiendo escucheis y, si podeis, compreis. Es un trabajo por el que merece la pena pagar, el esfuerzo y talento de Alfredo lo valen.
Cicatrices de prestado habla de los escritores de canciones, que se mudan de cuerpo en cuerpo y de alma en alma para contarnos la historias desde distintas perspectivas. El vídeo es una grabación casera en la que Alfredo la canta con la única compañía de un piano, estoy seguro de que os va a encantar...

lunes, 10 de noviembre de 2008

"The one who loves you the most", Brett Dennen

Es fácil querer y repartir cariño a toneladas cuando las cosas están bien, pero resulta mucho más difícil complicado hacerlo cuando las cosas se tuercen, aunque sea en esos momentos cuando más se necesite. La canción habla de esto, de que, pase lo que pase, yo siempre voy ser el que más te quiera. No es mi caso, que no tengo una persona en la que canalizar todas las cosas buenas que llevo dentro, como decía ayer una muy buena amiga mía algún día vamos a explotar de amor en una especie de atentado suicida...
Os voy a dejar una de las canciones más bonitas que haya escuchado en mucho tiempo, escrita por alguien que apunta a ser uno de los grandes en un futuro no muy lejano, Brett Dennen. Brett nació en Oakdale (California) hace ya casi treinta años, hasta hoy ha publicado tres discos, Brett Dennen, So much more y Hope for the hopeless, publicado éste último en el año que se nos va acabando, 2008. En Estados Unidos ya le empiezan a comparar con Bob Dylan o Tracy Chapman, algo que desgraciadamente sucede cada vez que aparece un chico talentoso. No creo que las comparaciones sean buenas, menos aún cuando son entre un chaval que está empezando ahora y uno de los más grandes de la historia. No recuerdo muy bien cómo llegué a ésta canción, pero me hizo tirar del hilo y la verdad es que los discos de Dennen merecen la pena. Tiene la sensibilidad de un cantautor, pero con ramalazos más enérgicos y una instrumentación bastante bien cuidada. The one who loves you the most es una canción sencillamente preciosa. La letra fluye y es bonita, y el ritmo suave y relajante de la canción hacen que sea inevitable dejarte seducir por la agradable voz del estadounidense.
Os dejo dos vídeos, uno de la canción tal y como suena en el disco y otra en directo, que la verdad es que suena brutalmente bien, espero que os gusten...



...y en directo...

"1234", Feist

Feist es una chica canadiense de 32 años, cantautora, con toda una vida dedicada a la música a sus espaldas y que comenzó a darse a conocer gracias (sobre todo) a un anuncio del iPod Nano en el que incluyeron la canción que os dejo hoy, 1234. Pese a ser bastante joven, ya ha publicado tres discos hasta la fecha, además de haber participado en otras bandas como la famosa Broken Social Scene. El mejor de ellos, o al menos el que más éxito ha tenido, es el último, Reminder, publicado en el 2007 y que incluye 1234, y gracias a la magia de la publicidad se mantuvo en un puesto alto en las listas de ventas durante un tiempo. 1234 es una canción de las que te ponen de buen humor, de las que te apetece escuchar unas cuantas veces seguidas para, por ejemplo, salir a la calle con la mejor de las sonrisas a comprar el pan, como acabo de hacer yo hace escasos diez minutos. Escúchala, tus oídos lo van a agradecer, y qué decir de la señora de la panadería... ;)

"Veneno en la piel", Alis y Shuarma

Ya estoy aquí de nuevo después de un fín de semana de descanso en el que me he dedicado a no hacer nada, aún así me he levantado tan cansado que no he sido capaz de ir a clase... ;). Empecé el curso con muchas ganas pero, como me temía, empiezo a deshincharme poco a poco, a ver si enderezo el rumbo de nuevo estos días...
El otro día os hablé de lo mucho que me estaba gustando últimamente Alis, y hoy, de casualidad, he encontrado un buenísimo vídeo para empezar bien la semana. Había leído en la Efeeme que Alis y Shuarma habían hecho una versión del clásico Veneno en la piel de Radio Futura, pero la verdad es que no la había escuchado. Como me paso el día enredando en Youtube, él, que es muy majo, me recomienda vídeos, y aunque casi nunca acierta, hoy ha dado en el clavo. Sabía que Alis y Shuarma eran, además de excelentes músicos, amigos, de hecho el antiguo lider de Elefantes ya colaboró con el de Baeza en su disco. Fruto de esa amistad y fusión de talentos nace la versión de Veneno en la piel que nos regalan este par de genios, un tema que les ha quedado bastante bien y que a mí, personalmente, me ha encantado. Siempre habrá gente que dirá que han destrozado la canción, siempre pasa, así que os dejo la original de Radio Futura y la nueva versión, para que compareis.¡Saludos!

Alis y Shuarma...



...y Radio Futura...

viernes, 7 de noviembre de 2008

"El último vals", Pablo Moro

Ya hablé de El último vals hace mucho tiempo, pero tengo varios motivos para volver a hacerlo; el primero es que es una de las mejores canciones que he escuchado en los últimos años, así de simple, y el segundo es que, tras una larga espera, Pablo Moro viene por fín a Bilbao. El próximo 22 de noviembre (¡que ya está a la vuelta de la esquina!) el asturiano actuará en el Cotton Club de Bilbao, o lo que es lo mismo, debajo de mi casa, a escasos cien metros. Conociendo las reducidas dimensiones del local imagino que será un concierto acústico, aunque la verdad es que carezco de esta información, así que ya os informaré a medida que me vaya enterando.
El último vals es una canción que, como rara excepción, gusta a la mayoría de mis amigos, y de hecho algunos de los que saben tocar la guitarra (lamentablemente no me puedo incluír entre ellos) han aprendido a tocarla, y la cantamos cuando el alcohol nos hierve en las venas (menos mal que Pablo nunca nos va a oír). Tanto me gusta la canción que, intrigadísimo por saber quién demonios era Jake La Motta, ví la película de Scorsese Toro Salvaje, basada en la novela que cuenta la vida de La Motta, un boxeador de barrio que llevó una desastrosa vida, y que era famoso en los cuadriláteros no por sus golpes, si no por saber encajar los que le daban. Robert de Niro interpreta al boxeador de manera magistral, tanto que le dieron el Oscar, y la película no tardó en convertirse en una de mis favoritas.
Os dejo con la canción que seguro que todos conoceis, pero nunca viene mal escucharla de nuevo, y más si llevais tiempo sin hacerlo. A la gente que vive aquí en Bilbao alrededores le recomendaría que se pasara por el concierto, son 8 euros que lo único que suponen son un cubata menos, yo creo que merece la pena...

La noche que dejaste la primera
huella de mujer en mi luna,
vimos juntos “El Último Vals”.

Después el tiempo fue doblando las banderas,
cicatrizando todas las dudas,
cerraron el Chanel, y algunos bares más.

Hoy en el videoclub,
alquilando “Uno de los nuestros”
no sé si eras tú
o el rastro de tí que siempre pierdo.

Nos gastamos en drogas
la arena de los sueños
y la pasta de la revolución.

Y cuando suena aquella vieja sucesión de notas
me siento como Jake La Mota,
encajando golpes sin llegar a caer.

Y cuando suena aquella vieja melodía
pienso que fuimos héroes por un día
apostando siempre con las de perder.

La noche que empezaste la tercera
guerra mundial en mi vientre,
vimos juntos “El Último Vals”.

Después fue fácil hacer que mintiera,
dejar un último polvo pendiente,
enredarse en el pelo las flores del mal.

Hoy en el videoclub,
alquilando una de Scorsese,
no sé si eras tú
o el recuerdo que guardo de ti
y que no te mereces.