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jueves, 16 de diciembre de 2010

"You and I", Wilco

Hay días en los que te despiertas y, mientras te quitas las legañas y te incorporas, recuerdas lo bonito que ha sido el sueño que has tenido o, por el contrario, lo mal que lo has pasado con esa pesadilla que no te ha abandonado en toda la noche. Otras veces, en cambio, amaneces pegado a una canción y entonces, amigos, no hay manera de quitársela de encima en todo el santo día. Hoy, al despertar, le he dado los buenos días al mundo mientras en mi cabeza sonaba la preciosa You and I de Wilco y, claro, me siento obligado a compartirla con vosotros, contigo. Yo, que no suelo escuchar mucha música con denominación de origen extranjera -exceptuando a los grandes, válgame dios-, soy incapaz de explicar lo que siento cada vez que me pongo a escuchar a Jeff  Tweedy y compañía, no una gran banda, ni siquiera una de las mejores, LA BANDA por excelencia. Como os decía, hoy os traigo uno de mis temas favoritos del último disco de los norteamericanos, You and I, un precioso dueto que se marcan junto a Feist nada más y nada menos, porque sé que os va a alegrar la mañana. You and I, un poco de mí y otro tanto de ti, ¿qué más se puede pedir?

lunes, 10 de noviembre de 2008

"1234", Feist

Feist es una chica canadiense de 32 años, cantautora, con toda una vida dedicada a la música a sus espaldas y que comenzó a darse a conocer gracias (sobre todo) a un anuncio del iPod Nano en el que incluyeron la canción que os dejo hoy, 1234. Pese a ser bastante joven, ya ha publicado tres discos hasta la fecha, además de haber participado en otras bandas como la famosa Broken Social Scene. El mejor de ellos, o al menos el que más éxito ha tenido, es el último, Reminder, publicado en el 2007 y que incluye 1234, y gracias a la magia de la publicidad se mantuvo en un puesto alto en las listas de ventas durante un tiempo. 1234 es una canción de las que te ponen de buen humor, de las que te apetece escuchar unas cuantas veces seguidas para, por ejemplo, salir a la calle con la mejor de las sonrisas a comprar el pan, como acabo de hacer yo hace escasos diez minutos. Escúchala, tus oídos lo van a agradecer, y qué decir de la señora de la panadería... ;)