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viernes, 10 de mayo de 2013

"Ring of Fire", The Bright

Desde que debutaran en el 2011 con Soundtrack for a Winter Tale, The Bright son considerados como una de las mayores revelaciones musicales de los últimos años. Este dúo, que lleva el folk por bandera, se presentó ante el gran público con un álbum que sorprendentemente se coló entre los más destacados del curso, y desde entonces su nombre no ha dejado de sonar con fuerza en todos los medios especializados del país. Estas semanas Myriam y Aníbal están presentando su segundo trabajo, Estados, un disco en el que no quieren dar la espalda a la esencia y al espíritu del grupo pero en el que se da un cambio sustancial; el paso del inglés al español en sus textos. Aunque estos días los leoneses son noticia por la publicación de su nuevo LP, yo, que a menudo nado contracorriente, quiero compartir con vosotros una preciosa versión que grabaron hace ya más de un año, ya tendremos tiempo de hablar de Estados cuando lo hayamos degustado y digerido convenientemente. Como os decía, amante de las versiones como soy, me he encontrado con esta preciosa adaptación que la pareja leonesa hace de Ring of Fire, uno de los temas más célebres del añorado Johnny Cash, una de mis favoritas de su extensa discografía. La música de Johnny Cash siempre ha estado muy presente en mi vida, y es un verdadero placer escuchar una vesión tan fresca como la que hoy tengo entre manos. Es viernes, amigos, portaos bien.


miércoles, 24 de febrero de 2010

"Ain´t no grave", Johnny Cash


El próximo viernes el bueno de Johnny Cash cumpliría 78 años de seguir entre nosotros, y este año tenemos un motivo de lo más especial para celebrar la fecha, y es que a pesar de que ya han pasado más de seis años desde su muerte, el 26 de febrero saldrá a la venta American VI; Ain´t no grave, un nuevo disco del hombre de negro. Producido una vez más por Rick Rubin, este nuevo trabajo incluye unas cuantas versiones y algún tema inédito que Johnny grabó cuando su vida se estaba apagando, época en la que además perdió a su esposa. Él era consciente de que estas serían probablemente las últimas canciones que grabaría, de hecho él mismo confesó que estaba seguro de que grabar era el único motivo que le mantenía con vida, y por eso mismo esta última colección de canciones resulta mucho más emotiva. El sonido es perfecto, la producción soberbia, y la voz de Cash duele y pega más fuerte que nunca. Qué os voy a contar yo, creo que sabeis de sobra de qué pie cojeo y Johnny Cash es otro de esos tíos lejanos que tengo al otro lado del charco, así que no espereis que sea yo quién os diga que no estamos ante uno de los discos del año, quién sabe si de la década que estrenamos... ¿Que exagero?. Probablemente, pero el simple hecho de tener una canción como Ain´t no grave ya lo eleva a los altares...

miércoles, 3 de febrero de 2010

"The Ballad of Ira Hayes", Johnny Cash


Hoy quiero contaros una historia, la triste historia de Ira Hayes. Ira Hamilton Hayes fue un indio pima que nació en la reserva del Río Gila, en Arizona, en enero de 1923. Interrumpió sus estudios para alistarse en el Cuerpo de Marines de Estados Unidos en 1942, y estuvo entrenando hasta que finalmente fue enviado a la isla de Iwo Jima, donde se libraría uno los sucesos más trascendentales de la segunda Guerra Mundial.

Aunque era considerado por todos sus compañeros como uno más de ellos, Ira nunca pudo quitarse de encima el peso de ser uno de los únicos indios del ejército norteamericano, lo que alguna vez le llevó a alguna pelea por defenderse de las típicas burlas. Ya por aquel entonces nuestro protagonista tenía cierta tendencia a emborracharse, lo que causó problemas con sus superiores. Cinco días después del desembarco y la invasión de la playa de la isla, tras haber sufrido muchísimas bajas por la resistencia nipona y pensando que estos habían abandonado la isla, un contingente de soldados americanos subió a la cima e izó una primera bandera, lo que los miles de soldados que aguardaban en los barcos, en las trincheras y en la playa celebraron como una victoria. Resulta que un alto mando se encaprichó con esa bandera por su alto valor simbólico, y obligó a un nuevo pelotón (en el que se encontraba Ira) a subir hasta la cima, colocar una nueva bandera y bajarle la original. Cuando llegaron arriba, y ante la sorpresa de los soldados que habían izado la primera bandera, Ira junto a otros cinco compañeros se dispusieron a elevar la nueva, con la suerte de que el fotógrafo Joe Rozenthal inmortalizó el momento.

La fotografía se convirtió en todo un símbolo de la victoria norteamericana en la contienda, y ocupó las portadas de los diarios de medio mundo en pocos días. Sin embargo, las cosas no eran como parecían, y es que ni la guerra había terminado (tuvieron que emplearse a fondo durante un mes más para conquistar definitivamente la isla) ni los seis soldados que aparecían en la famosa foto eran los héroes que la gente imaginaba. Aún así, el Presidente Roosvelt les sacó de las trincheras y los envió a casa como premio a su valentía y, de paso, utilizarlos como gancho publicitario para recaudar dinero para la guerra.

Durante semanas recorrieron el país recibiendo todo tipo de homenajes, pero Ira nunca pudo vencer al sentimiento de culpa que le invadía por no estar luchando junto a sus compañeros, y le comía por dentro el hecho de saber que su único mérito había sido sustituir una bandera que otros ya habían izado previamente, además, algunos de ellos, los auténticos héroes que coronaron la cima, habían muerto en combate. Ira se refugió en el alcohol, y cuando la guerra por fin terminó se convirtió en un habitual de las comisarías. No le gustaba hablar de lo que vivió en Iwo Jima, fue terrible lo que debió de ver, pero siempre recordaba con cariño su paso por los marines en sus continuas borracheras. No fue capaz de llevar una vida normal, y debían gritar con tanta fuerza los demonios que habitaban en su interior que un día echó a andar y recorrió 1300 millas desde la reserva india donde había vuelto hasta la granja de los Block en Texas. Su único propósito era contarle al padre de Harlon Block (un compañero que murió en batalla y fue uno de los que izó la bandera) la verdad sobre lo que sucedió en Iwo Jima, una vez hecho esto, se dio la vuelta y volvió a su casa.

Los años siguientes los pasó vagando, combinando estancias en la comisaría con los frecuentes homenajes que le hacían continuamente, pero él seguía sin perdonarse que había soldados mucho más valientes y capacitados que él que nunca habían vuelto y lo merecían muchisimo más. Llego a aparecer en una película de John Wayne e incluso se escribieron algunos libros sobre la historia del indio que había coronado Iwo Jima, pero murió poco después, en 1955, ahogado en su propia sangre y vómito. Había estado bebiendo y jugando a las cartas hasta tarde, incluso tuvo una discusión, y a la mañana siguiente apareció tirado en la calle, sin vida.

¿Que por qué os suelto este rollo?. Pues resulta que conozco The Ballad of Ira Hayes desde hace muchos años, es una canción que siempre me ha encantado pero sobre la que nunca me había dado por investigar hasta estos días en los que he visto Banderas de nuestros padres, la película sobre la invasión de Iwo Jima dirigida por Clint Eastwood. Me llamó la atención en cuanto escuche el nombre del soldado indio, y a medida que avanzaba la película me di cuenta de que, en efecto, la canción contaba la misma historia que estaba viendo.

Tirando de Wikipedia descubrí que, en contra de lo que yo siempre había pensado, The Ballad of Ira Hayes no era una canción de Johnny Cash, si no que él simplemente versionaba un tema original de Peter LaFarge... Sea como fuere, no imagino una voz más apropiada que la del bueno de Johnny para contarnos la tristísima historia de nuestro amigo Irah Hayes...

martes, 31 de marzo de 2009

"I´m on fire", Bruce Springsteen/Johnny Cash

Hacer una versión es algo muy complicado, la mayoría de ellas no le llegan a la suela de los zapatos a la original, algunas son interesantes y en poquísimas ocasiones, la superan. Si corres riesgos versionando un tema y lo alejas de su hábitat natural, es posible que los más puritanos te esperen a la puerta de tu casa con antorchas y tridentes, dispuestos a quemarte en la plaza del pueblo por hereje. Si, al contrario, decides no cambiarla mucho, el peligro es que, comparándola de igual a igual con la original, salgas perdiendo, es probable que suene mejor en boca de su autor. A mi la verdad es que me encantan las versiones, y no suelo ser especialmente quisquillo, vamos, que no entro en comparaciones, trato de disfrutarlas a cada una en su estilo. I´m on fire, canción escrita originalmente por Bruce Springsteen es un ejemplo perfecto en el que no me gustaría tener que elegir. Como sabreis, fue versionada por el genial Johnny Cash, pero es que si la escucharas en boca de éste y no supieras que es del Boss, pensarías que es suya, seguro. Me encantaría decir cuál me gusta más de las dos, pero la verdad, no lo sé. Lo consultaré con la almohada, buenas noches...

Bruce Springsteen



Johnny Cash

jueves, 5 de febrero de 2009

"I won´t back down", Johnny Cash y Tom Petty

Johnny Cash, el hombre de negro, murió en el 2003, después de pasar los últimos años sufriendo por distintas enfermedades, entre ellas la diabetes y una grave neumonía. Aún así, en el 2000 sacó fuerzas de flaqueza y quiso reivindicarse con uno de sus mejores discos, American III; Solitary man. Cash tomó canciones de amigos y las pasó por el inconfundible filtro de su voz y su guitarra acústica. Su versión de Solitary man de Neil diamond le valió un premio Grammy, pero en el disco podemos encontrar otras joyas como su versión de One de U2 o ésta increíble I won´t back down que os dejo, escrita originalmente por Tom Petty. El Americam III; Solitary man le sirvió al bueno de Johnny para, de algún modo, enganchar a su música a nuevas generaciones que no conocieron la importancia de su figura para el country en particular y la música norteamericana en general.
Como ya he dicho, la canción fue escrita originalmente por Tom Petty y Jeff Lynne en 1989, y la incluyó en su disco Full Moon Fever. La canción creó cierta controversia en las elecciones norteamericanas del año 2000, ya que el simpático y añoradísimo George W. Bush la utilizó para su campaña y el propio Petty (o sus abogados) le pidió que, por favor, no la utilizara. Bien hecho, Tom.
Os dejo con la canción original interpretada magistralmente en directo por Tom Petty y sus Heartbreakers (¿un concierto de éste tío tiene precio?), y el audio de posterior versión de Johnny Cash en la que Tom, por cierto, hace los coros. Disfrutadlas...

Tom Petty y los Heartbreakers
...



Johnny y Tom...

jueves, 18 de diciembre de 2008

"Solitary man", Johnny Cash y Tom Petty

Solitary man es una de las mejores canciones que uno pueda tener el gusto de escuchar. Publicada en un principio por Diamond en 1966, Johnny Cash la retomó en el 2000 para el que sería su tercer disco para el sello American Recordings, y para hacer aún más especial la versión pidió la ayuda a su amigo Tom Petty, quien canta junto a él. Antes de grabar American III; Solitary man (el disco en el que está incluída la canción), Cash sufríó una grave neumonía que le obligó a cancelar varios conciertos de su gira, y dicen que por este motivo versionó la canción I won´t back down de Petty. El disco incluye otra joya como es la versión de One, de U2, pero es por la canción que os dejo, Solitary man, por la que Cash recibió el Grammy al mejor cantante country masculino. Como toda palabra que diga sobra sabiendo que después vais a escuchar esta obra de arte, me callo, espero que os guste...



jueves, 6 de noviembre de 2008

"San Quentin", Johnny Cash

No creo que haga falta presentaros a Johnny Cash, uno de los músicos más influyentes en la historia de la música, bandera del country americano durante generaciones, uno de los más ilustres e imitados personajes de Estados Unidos. Su alocada y desordenada vida no le impidieron desarrollar una impresionante carrera musical, trayectoria que, por cierto, ha sido merecidamente recordada en los últimos años gracias en gran medida a la exitosa película Walk the line que narraba su vida.
Entre sus discos, destaca el hecho de que decidiera grabar dos álbumes en sendos directos desde cárceles norteamericanas, y que tanto el Johnny Cash at the Folson Prison como el Johnny Cash at San Quentin sean dos de sus trabajos más celebrados. Johnny sentía una especial sensibilidad por los reclusos, y quiso demostrarlo regalándoles su música. Es gracioso escucharle cantar mientras los presos le jalean, ya que en sus canciones dice lo que todos ellos llevan dentro, aunque a ellos nadie les vaya a escuchar y poco importe lo que piensen. Os dejo San Quentin, una canción que compuso a propósito de una de sus visitas a la cárcel, y en la que dio voz a los sentimientos de todos los presos del mundo y particularmente a los de la penitenciaría que lleva el mismo nombre que su canción. Espero que os guste...

domingo, 15 de junio de 2008

"I walk the line", Johnny Cash

La música no tiene edad, eso está claro, como también es cierto que no tiene colores. Hay canciones y artistas que siempre serán modernos, siempre serán actualidad, y el señor Cash es uno de ellos. Johnny Cash fue el máximo exponente de la música country en Estados Unidos durante décadas, y en los últimos años se ha vuelto a hablar de él sobre todo por la película que Joaquim Phoenix protagonizó sobre su vida, que lleva el mismo título que ésta gran canción, I walk the line. Reconozco que no había escuchado casi nada su música hasta que ví la película, pero desde entonces no he parado de descubrir maravillosas canciones que salen de su grave y castigada garganta. Y es que Johnny fue un tipo duro, una estrella que llevó la vida al límite, siempre en la cuerda floja. Podría hablar sobre muchas canciones suyas, que ahora también me pertencen a mí en cierto modo, pero he elegido esta porque es su más conocido éxito, y la que mejor representa lo que Cash llegó a ser. El vídeo está en blanco y negro, y es que la actuación data de 1959, pero, como he dicho antes, la música no tiene ni edad ni colores, comprobadlo...