Mostrando entradas con la etiqueta Elliot Smith. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elliot Smith. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2009

"Waltz #2", Elliot Smith

En poco tiempo se cumplirán los seis años desde la misteriosa muerte de Elliot Smith, y a cada día que pasa, a cada escucha que le doy a alguno de sus discos, comprendo mejor la grave pérdida que sufrió la música el día que se le apagó la vida. Elliot tenía una de las voces más melancólicas y personales que se puedan escuchar, escribía canciones preciosas, perfectas, y además tenía toda una vida por delante para seguir conmoviéndonos, pero dos puñaladas aparentemente autoninflingidas acabaron con su vida a los 34 años. Más de una vez le he oído decir a alguien que Elliot es hoy un referente, una leyenda, por el simple hecho de haberse suicidado, que no habría sido tan recordado de no haber muerto prematuramente, pero yo no puedo estar más en desacuerdo. Hay artistas que, en un chispazo, consiguen concentrar en una canción toda la genialidad de su vida, y convierten cinco minutos escasos en algo eterno, infinito, inolvidable. Como os he dicho, me encanta la discografía de Elliot, y lo escucho cada día más, pero el hecho de ser el autor de una de las mejores canciones de la historia para un servidor ya justifica una vida entera. Porque Waltz #2 es, sin duda, parte importante de la historia, de la mía al menos...

martes, 27 de enero de 2009

"Son of Sam", Elliot Smith

Elliot Smith es uno de los cantautores más fascinantes de las últimas décadas. Falleció como bien sabeis en el año 2003 después de quitarse la vida asestándose unas puñaladas. Su muerte, igual que su música, es todo un misterio. Sus canciones, preciosas, fluyen en una corriente de tristeza y melancolía, y son el reflejo de un alma atormentada. Elliot cantaba como si conociera su dramático final de antemano, su débil voz era la materialización de un miedo o inseguridad que jamás le abandonó en su vida, y mucho menos en sus letras. En sus escasos diez años de carrera dejó un legado de canciones imperecederas, y el gran momento de su vida llegó cuando fue nominado a los Oscar por Miss Misery (banda sononora de El indomable Will Hunting) aunque para él actuar en tal ceremonia supusiera un engorro y una experiencia surrealista en la que participó más por la amenaza de que su tema fuera interpretado por otro que por voluntad propia. Hoy, entre el estruendo de la furiosa lluvia que apedrea mi ventana y toda la ciudad, el azar ha querido que Son of Sam hiciera callar al tiempo, y bueno, si consigue hacer que olvideis por unos minutos la que está cayendo ahí fuera, bienvenida sea...

martes, 30 de septiembre de 2008

"Miss Misery", Elliot Smith

Elliot Smith es uno de los cantautores con más talento que jamás haya escuchado. No tuve la suerte de conocer su música mientras él vivía, y hoy que ya han pasado más de cinco años desde su misteriosa muerte sólo puedo disfrutar de las canciones que dejó como legado. El de Smith es otro de esos casos en los que se puede afirmar que su muerte lo convirtió en una leyenda e hizo que muchísima más gente escuchara su música y lo admirara. Murió en circustancias extrañísimas, tuvo una discusión con su novia, ésta se metió en el baño y cuando salió se encontró a Elliot con un cuchillo clavado en el pecho. Ella se lo sacó y lo llevó a un hospital donde murió poco después. La muerte fue considerada como un suicidio, aunque en la autopsia oficial se dejaban las puertas abiertas a un posible homicidio. La hipótesis del suicidio ganó peso al encontrarse en la casa un post-it que decía "Lo siento mucho cariño, Elliott. Dios, perdóname."Miss Misery es una de las canciones por las que más se le recuerda, ya que fue nominado a un Oscar a la mejor canción, que estaba incluída en la película El indomable Will Hunting. El director de la famosa película le pidió que pusiera música al largometraje, y la canción aparecía con los créditos de la misma. Con motivo de su nominación, Elliot fue invitado a cantarla en la ceremonia de los premios más importantes del mundo del cine, idea que él rechazó desde el principio. Hizo falta que los productores de la película le dijeran que su canción sería interpretada esa noche bien por él o por otro artista que ellos decidieran para que el canadiense aceptara actúar. Tampoco le dejaron que tocara sentado en un taburete como el pidió, y tuvo que hacer una versión reducida de su canción que durara menos de dos minutos. Smith calificó la experiencia como surrealista, ya que iba a tocar ante miles de personas que no habían ido a verle a él, y comentaba que cuando salió al escenario vio la cara de Jack Nicholson entre el público, por lo que decidió no volver a mirar hacia ése lado y fijar sus ojos en los palcos superiores...y el suelo. Pese a ser una de sus mejores canciones, no la interpretaba muchas veces ya que el público prefería otros de sus temas, esto le llevó a dedicársela a la audiencia en un programa de televisión. El tono de la canción es como era Elliot, triste y melancólico, acariciado por su suave voz y su inseparable guitarra acústica.
El vídeo es de su actuación en la ceremonia de los Oscars en los que estuvo nominado, galardón que, por cierto, se llevó Celine Dion con My heart will go on, el temazo de Titanic.

miércoles, 28 de mayo de 2008

"Waltz #2", Elliot Smith

Elliot Smith es un cantautor estadounidense que murió hace cinco años a la edad de 34 años, aparentemente después de hacerse el hara-kiri. Elliot fue mal chico durante toda su vida y jamás llegó a superar sus problemas con el alcohol y una larga lista de sustancias de esas que en los telediarios llaman estupefacientes. A pesar de morir muy joven y depresivo, sus muchos problemas fueron una fuente de inspiración para sus canciones y se han llegado a publicar ocho discos suyos en solitario y otros tres que grabó con una banda de amigos. Con Elliot Smith sucedió lo que pasa con muchos, que su muerte lo convirtió en mito y su mayor éxito lo alcanzó, precisamente, después de morir. Aún así, sus buenas canciones, sus exquisitas letras (estudió filosofía y ciencias políticas en la universidad) y su capacidad para tocar diversos instrumentos le convirtieron en vida en un músico muy respetado.
Como va siendo hora de ponerse el pijama y dormir, quería desearos las buenas noches con una canción suave; una canción que nos haga cerrar los ojos poco a poco, bailando un vals muy lento con los sueños, agarrándolos delicadamente de la cintura y dejándonos llevar por ellos. El Waltz #2, es una canción triste, pero destila una melancolía mágica, de ésas que convierten la tristeza en algo bonito de admirar. Muy buenas noches...

I'm never gonna know you now, but i'm gonna love you anyhow