Hoy, por fín, es día de concierto. En un principio iba a ser día de conciertos, en plural, pero creo que al final no voy a ir al de Antonio Vega (por cierto, no viene Manolo Tarancón a abrirlo), así que podré disfrutar del de Pablo Moro y Sergio Makaroff sin prisas. Aunque el concierto es doble, Pablo es el invitado del argentino, así que supongo que no tocará muchos temas, dejándole la mayor parte del tiempo a Makaroff. No os voy a mentir, apenas había ecuchado alguna canción suelta del compositor bonaerense hasta esta misma semana, pero como me gusta ir a los conciertos sabiendo qué me voy a encontrar, en los últimos días he estado intentando empaparme algo con su música. La primera impresión que me he llevado ha sido bastante positiva, lo que no tengo claro es si ha sido porque por eso de los prejuicios siempre había pensado que no me gustaría, porque lo voy a ver esta misma tarde o porque, simple y llanamente, sus canciones son buenas de verdad. Hoy, a partir de las ocho, lo comprobaré, y os lo contaré, claro.
De momento os dejo con ésta simpática canción, La estrella del rock, una de las que más me han gustado de lo poco que he tenido tiempo de escuchar. El tema suena genial, más aún teniendo en cuenta quiénes le acompañan en el escenario; Ariel Rot y Candy Caramelo, ahí es nada...
Todo plan es perfecto
si sale apedir de boca;
todo plan es perfecto
si nadie se equivoca,
pro la estrella de rock
se estrelló contra una roca...