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lunes, 3 de enero de 2011

Actual 2011

Un año más, con la primera semana de enero llega a la ciudad de Logroño uno de los festivales más importantes del país; el Actual. Una vez más, y con esta serán 21 ediciones, la capital de La Rioja vivirá unos días de hiperactividad cultural en la que el público podrá disfrutar de interesantes sesiones de cine, charlas y coloquios y, por supuesto, música, muchísima música.

Si algo distingue al Actual del resto de los festivales es que no se ciñe a un estilo determinado y ofrece la posibilidad de disfrutar de artistas de todas las nacionalidades y las más diversas propuestas. Este año, cómo no, no será menos.

Un servidor, como cada año, ya está preparado para disfrutar de una semana frenética en la que el Palacio de los deportes, El Círculo Logroñés y el resto de salas que acogerán los conciertos pasarán a ser mi hogar y, cómo no, intentaré pasarme por aquí a menudo para contaros qué tal se va dando la edición de este año, que promete ser inolvidable. A continuación os resumo la agenda musical del Actual 2011, haciendo hincapié en esos conciertos que no pienso perderme a no ser que el cielo caiga sobre nuestras cabezas;



LUNES 3


Magna Carta + Pink Turtle (Círculo Logroñés, 17:00)

El Actual arrancará con uno de los conciertos que espero con más impaciencia, el de Magna Carta, un grupo formado en 1969 en Londres. Los Magna Carta son unos de los abanderados del folk en Europa, con cuatro décadas de carrera y más de 30 discos publicados a sus espaldas. Será un auténtico placer disfrutar del saber hacer de Chris Simpson, alma máter del proyecto y un compositor y guitarrista brutal.

Esa misma tarde, también en el Círculo Logroñés, los parisinos Pink Turtle nos presentarán su último trabajo, Pop in swing, un disco en el que los siete miembros con sus respectivos instrumentos nos acercarán algunos de los temas con más solera de la historia de la música en clave de swing.
Moondomain + Maika Makovski (Sala Modus, 21:30)

La noche del lunes es uno de los momentos que tengo señalado en mi agenda, y es que me muero de ganas por ver a la mallorquina Maika Makovski, una de las grandes revelaciones de este 2010, que vendrá a presentar su tercer disco de título homónimo. La sensualidad y osuridad que desprenden cada una de sus canciones hacen que la cita en la Sala Modus sea absolutamente ineludible.

Esa misma noche también actuarán los riojanos Moondomain, un grupo del que me han hablado muy  bien y, según cuentan, tienen un directo arrollador.



MARTES 4



Ian Siegal Blues Band + La Bien Querida (Círculo Logroñés, 17:00)

La tarde del martes se presenta apasionante; tendremos a Ian Siegal, guitarrista curtido en las calles de Berlín, que nos hundirá en las raíces más profundas del blues gracias a su extraordinario dominio de las seis cuerdas. Esa misma tarde, en el mismo lugar, podremos disfrutar de La Bien Querida, uno de los fenómenos indies con más repercusión de los últimos años.
Conn Bux Band + Chuck Prophet and The Clash London Calling (Sala Norma, 21:30)

Ya por la noche, en la Sala Norma, el dublinés afincado en La Rioja Conn Bux nos acercará sus canciones, una mezcla entre el folk, el rock y el funk. Conn es otro artista sobre el que me han contado maravillas, habrá que estar atento.
Esa misma noche, en la misma sala, disfrutaré como un niño con el concierto de Chuck Prophet, un tipo sobre el que sólo diré una cosa; su guitarra ha sonado en discos de Lucinda Williams y Warren Zevon. Casi nada.
MIÉRCOLES 5

 Tricky + Katembe Project (Palacio de los deportes, 21:30)

Tricky es, según dicen, creador y rey del denominado Trip-Hop, aunque seguramente algunos lo conoceréis por ser miembro de los Massive Attack. Con una exitosa carrera a sus espaldas, llega a Logroño para presentar su último disco, Mixed Race.  Esa misma noche también podremos disfrutar de una de las propuestas más exóticas del festival de la mano de Katembe Project. Los de Angola nos presentarán el Kuduro, un estilo que fusiona la música tradicional africana con la electrónica, incluyendo bailes desenfrenados.
JUEVES 6

Kings Go Forth + James Hunter (Palacio de los deportes, 21:30)

Los King Go Forth llegan a Logroño para presentar el único disco que han publicado hasta la fecha, The outsiders are back. Esta formación, con nada más y nada menos que diez componentes, intentará ganarse al público con sus canciones con sabor a blues de los 60 y ese toque mestizo que los diferencia del resto de bandas de su estilo. Después llegará el turno de James Hunter, un tipo blanco con alma -y voz- negra sobre el que sólo diré una cosa; viene apadrinado por Van Morrison, de quien también ha sido telonero.



VIERNES 7

 The Welcome Dynasty + Papá Topo + Margarita + Linda Mirada + Kokoshca
(La Gota de Leche, 11:30)

La mañana del viernes tendrá un protagonista destacado; el POP en todas sus variantes. El gafapastismo (dicho con todo el respeto del mundo, que quede claro) en general podrá disfrutar de algunos de los grupos con las propuestas más originales de la escena independiente nacional en una mañana que promete ser divertida a más no poder.







Micah P. Hinson + The Soundtrack Of Our Lives (Palacio de los deportes, 21:30)

 La del viernes por la noche es, sin duda, la que más impaciente aguardo. Su nombre fue el que más llamó mi atención cuando leí el catel por primera vez, y tener la posibilidad de disfrutar de la voz ronca de Micah P. Hinson, uno de los músicos más respetados de la escena folk internacional actual, es todo un privilegio, algo que llevaba esperando mucho tiempo. Esa misma noche, también en el Palacio de los deportes, tendrá lugar la actuación de los suecos The Soundtrack Of Our Lives, una banda que lleva unos cuantos años pegando fuerte por toda Europa y que en su día fueron teloneros de los mismísimos Oasis. Otra de las bandas que promete grandes momentos.
SÁBADO 8

Bebe + Mannarino (Palacio de los deportes, 21:30)

Los encargados de poner el broche final al Actual 2011 serán Bebe y Mannarino, en una noche con aroma mestizo. Por un lado la extremeña, que ya pasó por el festival en el 2004, cuando empezaba a ganar fama, volverá al escenario del Palacio de los deportes después de cinco años de parón voluntario para presentar su nuevo disco, Y., producido por el omnipresente Carlos Jean. Por otra parte, Mannarino ofrecerá su repertorio de música callejera y tradicional de su Italia de origen.
Como podéis ver, un año más el Actual se presenta ante nosotros con una rica y muy variada propuesta cultural. ¡Acérquense, señores!

martes, 7 de septiembre de 2010

Quique González en el Teatro Bretón de Logroño, 4 de septiembre del 2010

No habían pasado ni siquiera nueve meses desde la última vez que había visto un concierto del señor Enrique González, pero tenía las entradas en mis manos (gracias) desde que me enteré de que iba a tocar en Logroño. No era la primera vez que el Kid visitaba la capital de La Rioja (estuvo allí en el Actual del 2006), pero esta vez volvía para ofrecer una actuación muy especial en el Teatro Bretón de Logroño. Era la primera vez que entraba en el recinto, un pequeño pero acogedor teatro con una excelente acústica, y aunque al principio daba la impresión de que iban a quedar muchas butacas libres, para cuando empezó el concierto el salón estaba prácticamente lleno. Quique, puntual, apareció en el escenario poco después de las ocho y media de la tarde junto a su banda; Jakob Reguilón, Julián Maeso, Toni Jurado y Mario Raya, que debutaba el sábado con la banda.

Como podréis imaginar, de entrada la sorpresa fue mayúscula al ver a Mario (hermano de Carlos y guitarrista habitual de Rebeca Jiménez), y es que un servidor, desconectado de la actividad musical últimamente, esperaba encontrarse  a Javi Pedreira en el escenario. Eso sí, a medida que fueron cayendo las canciones todos pudimos apreciar que tiene calidad de sobra para trabajar codo con codo con tan ilustres compañeros. Arrancó Quique con Daiquiri Blues y Cuando estés en vena en un intento por sumergirnos en la atmósfera de su último disco, pero empezó a soltarse el pelo con Avería y Redención y Me agarraste, lo que el público agradeció, y es que se palpaban las  ganas de disfrutar del Kid después de tanto tiempo. Al madrileño se le veía cómodo y sobrado de confianza, nada que ver con el chaval tímido que se escondía detrás de los cuellos de sus camisas en sus comienzos. Además, pienso que canta mejor que nunca, una sensación con la que siempre me voy a casa después de sus conciertos.

Quique fue dejando caer temas de todos sus discos, haciéndome recordar la primera vez que lo escuché con Pájaros Mojados, partiéndome en dos con Kamikazes enamorados o sentándose al piano una única vez en toda la noche para llorar Pequeño Rock&Roll. Después se puso más rockero con Deslumbrado y Suave es la noche (nunca falla en sus conciertos) y a continuación se quedó sólo en el escenario con la única compañía de su guitarra, su armónica y un ténue hilo de luz iluminándole. Después de confesar que ignoraba qué iba a tocar, alguien alzó su voz sobre la de los demás y consiguió que el cielo se abriera y por fin, después de muchos años y nada más y nada menos que diez conciertos a mis espaldas, se hizo el milagro y Quique consiguió hacerme llorar como a un niño con Aunque tú no lo sepas. Pocas veces en mi vida he visto un silencio tan rotundo, y apostaría  a que no fui el único al que se le escapó una lágrima. Todavía en solitario, Quique tocó Bajo la lluvia, una de mis preferidas, aunque no pude disfrutarla del todo por no haberme repuesto del shock que supuso escuchar la canción que en su día escribió para Enrique Urquijo.

Después de pegarle otro trago al Daiquiri Blues con Nadie podrá con nosotros, Restos de Stock y La luna debajo del brazo, desaparecieron del escenario por primera vez, para volver al instante con Riesgo y Altura, un tema que no me acaba de convencer pero que consiguió atraer mi atención  por primera vez gracias a esos pedazo de músicos que acompañan a Quique, especialmente Mario, que se marcó un solo precioso. Atacó de nuevo con Su día libre, y me hizo temblar como si fuera la primera vez, como si fuera a largarse después con Miss Camiseta Mojada para volver a desaparecer. Esta vez, con todo el teatro puesto en pie coreando su nombre, volvió con la suavidad de Anoche estuvo aquí, y tuvo un guiño final para esos que van a sus conciertos sólo para escuchar los temazos regalándoles Salitre y Vidas Cruzadas, sumergiendo el salón en el habitual orgasmo colectivo.

Fue un concierto de algo más de dos horas en el que Quique (a pesar de equivocarse con las letras más de una vez, perdonado queda) y compañía estuvieron impecables y dejaron un sabor de boca inmejorable a todos los asistentes. Si he de buscar algún aspecto negativo, diría que pese a la elegancia de un teatro, prefiero el calor de una sala mil veces, eso de no poder saltar y romperte la voz se hace cuanto menos extraño. También diría ( y esto lo pienso desde el primer concierto de la gira), que después de escuchar la versión de estudio algunos temas se quedan a medias en algunos momentos por la ausencia de cuerdas y viento en el directo.

Un concierto más de Quique, y la misma sensación de que pocos artistas nacionales pueden ofrecer un directo de tanta calidad de siempre. Si algo me me ha demostrado el Kid es que, de momento, nunca falla. Me encantaría poder dejaros un buen puñado de videos, pero las amables azafatas del teatro se encargaron de que nadie pudiera grabar nada durante el concierto, así que tendréis que conformaros con la foto furtiva... ;)

Set list completo

Daiquiri Blues
Cuando estés en vena
Avería y Redención
Me agarraste
Hasta que todo te encaje
Pájaros mojados
Kamikazes enamorados
Un arma precisa
Pequeño Rock & Roll
Deslumbrado
Suave es la noche
Aunque tú no lo sepas
Bajo la lluvia
Nadie podrá con nosotros
El campeón
Restos de Stock
La luna debajo del brazo
Te lo dije
Riesgo y Altura
Su día libre
Miss Camiseta Mojada
Anoche estuvo aquí
Salitre
Vidas Cruzadas

lunes, 17 de mayo de 2010

Alfredo González, Daniel Merino y Edu Vázquez en el Cotton Club (14 de mayo del 2010)


Llevaba tanto tiempo esperando poder vivir un concierto de mi buen amigo Alfredo González que, la verdad, hasta la mismísima mañana del viernes no empecé a asimilarlo. Han pasado ya más de dos años desde que descubrí a este escritor de servilletas asturiano, y aunque hasta hace unos días nunca nos habíamos saludado en persona, nuestro encuentro, más que el de dos desconocidos pareció el de dos viejos amigos que se vuelven a ver después de mucho tiempo. Alfredo no venía solo a Bilbao, contaba con la compañía del anfitrión Dani Merino y de su buen amigo Edu Vázquez, que se vino desde Oviedo para acompañarles en la gira que la semana pasada hicieron por Euskadi.


Una vez más, la cita era en el legendario Cotton Club, un local que sigue dando techo a las buenas canciones y se mantiene firme como un referente para la música en directo tanto en Bilbao como en el País Vasco. El concierto arrancó a las ocho y cuarto, con el diluvio universal amenazando en la calle y menos público del que esperaba y deseaba, para qué nos vamos a engañar. Personalmente me duele que la gente no se anime a acercarse a los conciertos, más aún cuando sé que los músicos que van a tocar tienen muchísimo que ofrecer y que merecerá la pena. Aún así, ni la lluvia ni el poco (aunque muy selecto, faltaría más) público borraron la sonrisa de la cara de estos tres amigos, que llevaban muchísimo tiempo queriendo tocar en Bilbao juntos y lo demostraron donde debían hacerlo, sobre el escenario.


Arrancó el Flaco de Turón acompañado únicamente de su piano y, me váis a perdonar, pero esta vez no pude permitirme el lujo de apuntarme el set list como hago en otras ocasiones. Desde el primer contacto de los dedos de Alfredo con el teclado yo estaba en el Cotton físicamente, pero mi mente volaba lejos, muy lejos de allí. Son tantas las emociones que me han despertado sus canciones a lo largo de los últimos años, que sentir su impacto directo en la cara me resultaba incluso violento. Las lágrimas se me asomaron con Dudas y Precipicios, me emocioné con el estallido final de A borbotones, sonreí con Fuera de control y comprobé que, efectivamente, Todos llevan disfraz es tan bonita como la imaginaba viendo los videos en internet. Pero la preciosa nana no fue el único tema inédito que nos presentó, y es que Alfredo tocó un tema que compuso en su viaje a Colombia con Pablo Moro que me voy a permitir titular Desordenados mientras nadie me corrija... ;)

"Dudas y precipicios"



"Todos llevan disfraz"



"Desordenados"




Pronto subieron a la tarima Dani y Edu, dispuestos a darle un empujón con sus guitarras a los temas de Alfredo y a presentar algunas de las que ellos llevan en los bolsillos. A Dani he tenido la suerte de verle unas cuantas veces y conocía de sobre su maestría con la guitarra y su cálida voz, pero la sorpresa que me llevé al ver cómo maneja la guitarra Edu fue mayúscula. Qué par de guitarristas, qué manera de jugar con las cuerdas, qué recursos... Con los tres en el escenario, se marcaron una versión espectacular de El túnel de Daniel Merino, con un solo de piano de Alfredo sencillamente sublime. A partir de este momento, los tres músicos empezaron a subir y bajar del escenario tocando canciones tanto de Edu como de Dani. El de Oviedo nos presentó algunos de sus temas nuevos además de Mil kilómetros y Georgina, otra de esas canciones que guardo desde hace años en el cajón de lo imborrable. Qué bonita canción, y qué buena la versión que se marcó con Dani. El asturiano demostró que tiene talento para dar y tomar y el de Getxo confirmó una vez más que conoce mejor que nadie los secretos que encierran las seis cuerdas de sus guitarras.

"El túnel"



"Georgina"



Uno de los grandes momentos de la noche llegó cuando Alfredo con su piano y Dani cubata en mano interpretaron Viento sur, hacía tiempo que no escuchaba algo tan bonito. Y otro momentazo, por supuesto, fue cuando el Flaco se abrió las tripas al piano con Retruque, incluyendo en el final un pedazo de esa maravilla que es Nos invaden los rusos. Pero si me tengo que quedar con un momento, no lo dudo ni un instante; todos tenemos una canción especial, la que nos apetece escuchar a todas horas y la que siempre nos emociona por más que pase el tiempo. Yo tengo unas cuantas, pero si tengo que elegir una, la más importante de los últimos años (y esto se le puede preguntar a cualquiera que me conozca), ésa es La povisa. Escucharla en directo me partió en dos, y que Alfredo me la dedicara y la volviera a tocar después de meses sin hacerlo, me llegó al corazón. Gracias.


"Retruque"




"A mi aire"



"La povisa"





La implacable hora del cierre se acercaba, y la última canción que soltaron al aire fue Vivos de frío, un broche perfecto a una tarde perfecta. Como suele pasar, se me hizo corto y me quedé con ganas de más, aunque estoy seguro de que no fui el único, y es que apuesto a que no les habría importado nada estar tocando otro par de horas más. Da gusto ver a tres amigos así encima de un escenario, ayudándose en temas propios y ajenos con una complicidad que transmiten al público, al que hacen sentirse como en casa. Fuimos pocos pero infinitamente afortunados. Momentos como el del viernes son los que le dan sentido a esta pasión por la música que llena mi cabeza de pájaros...

"Vivos de frío"



Gracias a Alfredo y Edu por acercarse a Bilbao, espero que valiera la pena, ¡la próxima en Asturies!. Gracias también a Dani Merino, un crack siempre, y cómo no, a Johnny, encantadísimo de conocerte, amigo. ¡Ah! Que no se me olvide, un abrazo gigante para David, que no se lo pensó dos veces y se vino desde Oviedo con su fiel cámara, mis ojos en Asturias. Un abrazo sincero a todos ellos, y que ésta haya sido sólo la primera de las muchas que han de llegar. ¡Sois enormes!

martes, 29 de diciembre de 2009

Quique Gozález en el Kafe Antzoki de Bilbao, 27 de diciembre del 2009

¿Cuándo vas a venir otra vez por aquí?


Aunque he dejado que pase dos días (más por falta de tiempo que por otra cosa) desde el concierto de Quique el pasado sábado en Bilbao, siento que mi emoción no se ha rebajado en un solo gramo, así que lo advierto; no busqueís objetividad en este texto...

Igual que el año pasado, el madrileño volvía a Bilbao para cerrar el curso, esta vez con su flamante y nuevo disco debajo del brazo. Las entradas se habían agotado hacía semanas, y todos los que abarrotábamos el Antzoki aguardábamos expectantes a que el Kid hiciera acto de presencia sobre el escenario. Entre el público, algunas caras conocidas como Fernando Macaya o Karlos Aranzegi, y muchos de esos rostros a los que no les pongo nombre pero que ya son como de la familia de tanto coincidir en eventos de este tipo.

Con una puntualidad muy de agradecer, Quique y compañía aparecieron, convirtiendo las palmas de mis manos en vulgares charcos de sudor... Él con esa sonrisa tímida de quien sabe que la noche va a ser grande, Toni con sus gafas de Mike, Jacob (parece que el tiempo no pasa para él) y los nuevos, David Soler y Julián Maeso. Saludó con complicidad y la cosa se puso en marcha con un exquisito Daiquiri Blues que, al primer trago, ya había conseguido emborracharnos a todos. Qué buena es esta canción y qué bonita sonó... Continúo con la preciosa Cuando estés en vena, y si alguien pensaba que el concierto iba a ser un monólogo de presentación de su nuevo trabajo, pronto desaparecieron todo tipo de dudas cuando encendió la noche con cuatrocientos gramos de avería y redención. Con Hasta que todo te encaje tomó protagonismo Julián por primera vez en toda la noche, marcándose un solo soberbio con el teclado... Cuando todos los presentes estábamos soñando con mujeres desnudas que van al trabajo en autobuses rojos atacó con Kamikazes enamorados, demostrando que no hay vía libre... Me encantó cómo sonó Un arma precisa, y cuando estaba relamiéndome los labios siguió con un Pequeño Rock & roll que me pilló en fuera de juego (brillante de nuevo Julián en este tema).

Un silencio sepulcral acompañaba cada canción íntima del Kid, hasta tal punto que se podía oír perfectamente cómo los camareros ponían hielo en los cubatas de un público que no sólo estaba sediento de alcohol...
Pronto llegó el turno de Deslumbrado, mi favorita del disco con diferencia, para continuar con la siempre enérgica Suave es la noche y posteriormente sentarse al piano para homenajear al maestro Lapido. Para entonces los componentes de la banda habían abandonado el escenario, dejando a Quique a solas con cada uno de nosotros. Cogió la guitarra, buscó su sitio en el escenario y cantó para tí y para mí Conserjes de noche, la canción eterna. Llevaba toda la tarde planeando cómo pedirla, pero afortunadamente alguien se lo había pedido por la mañana. No pasan los años para Conserjes de noche, y no dejaré de estremecerme (y, por qué no decirlo, llorar) cada vez que la escuche jamás...

Volvieron sus compañeros de fechoría y, con Jacob al contrabajo (qué grande es este tío...) lloró Riesgo y altura, esa canción que suena a blanco y negro. A continuación, la maravillosa Nadie podrá con nosotros (enorme David con el pedal steel), y Bajo la lluvia, que sonó como nunca gracias en parte al buen hacer de David una vez más. El concierto fue una permanente sorpresa en la que nadie podía imaginar qué canción sonaría a continuación, y en esas llegó El campeón ,que dejó paso a esa maravilla llamada Salitre que hace ya tiempo que dejó de ser una canción para convertirse en un himno, y además la terminó recitando esos versos stonianos que dicen all I want is you to make love to me...

Hay partida sonó distinta, con muy buenos arreglos de piano, y a continuación Quique invitó a subir al escenario a quien en su día fue Duque de la Aritocracia, el mismísimo Karlos Aranzegi, que se acercó desde Donosti para participar en la fiesta de su buen amigo... Karlos se sentó a la batería y acarició las baquetas con tacto de puta de lujo en una sublime interpretación de La cajita de música, y siguieron con el pequeño homenaja a Avería y Redención y a los buenos tiempos de la Aristocracia del Barrio con Backliners. Karlos abandonó el escenario y fue entonces cuando el concierto comenzó a bajar sin frenos por esa empinadísima cuesta llamada rock & roll; Te lo dije, Hotel Los Ángeles y Vidas cruzadas prendieron fuego al Antzoki en un derroche de energia y electricidad que consiguió arrebatarme más litros de sudor cuando pensaba que no me quedaban reservas...

El concierto encaró el tramo final y Quique se ganó el cielo con Su día libre y La Luna debajo del brazo (genial el pedal steel en ambas una vez más), para finalizar con su habitual concurso de Miss Camiseta Mojada. Se despidieron Quique y los suyos con uno de esos aplausos que, seguro, se guardaron en el bolsillo, dejando en el ambiente esa sensación de magia y complicidad que siempre aparece tras sus conciertos...

Resumiendo; un concierto espectacular... Pocos artistas pueden permitirse tocar veintiocho canciones sin descanso durante algo más de dos horas y media y que ninguno de los presentes se aburra. Es más, se me hizo corto, como siempre. Quique sigue creciendo, la banda, por si teníais dudas, funciona (hubo algún fallo leve que seguro que solucionarán para próximos conciertos). Les falta rodaje y complicidad, algo lógico, pero les sobra clase...

Os dejo algunos videos que grabé (pésima imagen, sonido aceptable), y de paso el set list, para los más curiosos...

"Cuando estés en vena"



"Pájaros mojados"



"Deslumbrado"



"Los conserjes de noche"



"EL campeón"



"Restos de stock"



"Hay partida"



Set list

1.Daiquiri Blues
2.Cuando estés en vena
3.Avería y redención
4.Me agarraste
5.Hasta que todo te encaje
6.Pájaros mojados
7.Kamikazes enamorados
8.Un arma precisa
9.Pequeño Rock & Roll
10.Deslumbrado
11.Suave es la noche
12.Algo me aleja de ti
13.Los conserjes de noche
14.Riesgo y altura
15.Nadie podrá con nosotros
16.Bajo la luvia
17.Campeón
18.Salitre
19.Restos de stock
20.Hay partida
21.La cajita de música
22.Backliners
23.Te lo dije
24.Hotel Los Ángeles
25.Vidas cruzadas
26.Día libre
27.La luna debajo del brazo
28.Miss Camiseta Mojada

domingo, 25 de octubre de 2009

Manolo Tarancón y Daniel Merino y Familia en el Cotton Club de Bilbao, 23 de octubre del 2009


Aunque con algo de retraso, poco tiempo y algo de pereza dominical, paso por aquí para contaros lo bien que se dio la tarde del viernes, un día señalado en el calendario desde hacía varias semanas y que, como esperaba, no decepcionó. Manolo Tarancón visitaba Bilbao por segunda vez, esta vez para presentar un nuevo disco, Imperfectos, gestado en Puerto de Santa María con Paco Loco a la producción. Era el primer concierto de la gira, y Manolo se trajo a su banda desde Valencia, y es que Imperfectos es un disco de rocck, y no hay mejor manera de defender sus canciones que rodeado de los mismos músicos que le han acompañado en la grabación del mismo.

El Cotton Club de Bilbao es una sala coqueta, bien situada y con un acústica bastante buena. En una ciudad en la que a menudo se echan en falta conciertos de este tipo, el Cotton parece haber querido dar un paso adelante, y por su tarima desfilarán en las próximas semanas gente como Javier Álvarez, Garrett Wall Band, Glez (el nuevo grupo de Amaro)... Es de aplaudir encontrar un rincón, por pequeño que sea, donde la buena música tiene cabida. Eso sí, el local tiene un problema; los vecinos de arriba. Ignoro los posibles roces que puedan haber entre lo dueños y la gente de arriba, pero todos los conciertos empiezan siempre a las 20:00 y acaban para las 22:00, y además los músioos deben tocar estando muy atentos a no rebasar el límite de volumen para que no acabe llegando la policía.

A eso de las 20:20 subían al escenario Daniel Merino y Familia, una banda de rock de la vieja escuela bastante conocida en la escena musical bilbaína. Los músicos que rodean a este simpático y barbudo songwriter euskaldun son auténticos veteranos del rock, grandes músicos con las manos llenas de cicatrices, curtidas en mil y una batallas musicales. Espectacular el bajista, por ejecución y por pose, el piano-hammond sonaba de lujo, y qué decir de las guitarras, tanto la de Dani como la de su compañero, geniales toda la noche. Y Daniel Merino merece capítulo aparte. Líder indiscutible del grupo, es un tío cuanto menos peculiar. Siempre digo que parece sacado de una portada de vinilo de los años 70, con su camisa americana y un guitarrón que parece pesar toneladas, pero imagen aparte, es increíble lo bien que se defiende encima del escenario; tiene una voz preciosa, toca la guitarra con gran destreza y además tiene el brillo en los ojos de quien disfruta, y mucho, haciendo lo que le gusta. Y además lo hace muy bien. En una media hora larga hizo un breve repaso a algunas de las mejores canciones de sus dos discos publicados hasta la fecha; Aveturas en la gran ciudad y Malos tragos. Así, el inconfundible aroma del rock tradicional se adueñó de la sala mientras Dani y los suyos cantaban temas como A mi aire, Menos mal que te tengo a ti, El túnel o Písale a fondo para disfrute de todos los presentes. Se fueron del escenario con un gran aplauso, jugaban como locales y habían conseguido encender a un público que tardó en entrar en la sala y al que, como suele pasar muy a menudo últimamente, le costó entrar en materia.

Después de unos minutos de espera, por fin Manolo y subió al escenario acompañado de sus galácticos; Mauri (uno de los componentes de Los Pájaros, un grupazo valenciano de americana que ya ha aparecido en este blog alguna vez) con su guitarra eléctrica, Txema Mendizábal al bajo y armónica, Alejandro Jordá con la batería y el propio Manolo voz y acústica. Una formación de banda de rock tradicional que estuvo soberbia toda la noche, aportando un sonido genial a las canciones del valenciano, que sonó con más energía que nunca,
como le exige ese disco que acaba de publicar. Manolo venía de dos duros días de intensa promoción por la capital vizcaína, pero toda esa fatiga se disolvió con los primeros acordes de Sin dramas ni lamentos, el tema con el que decidieron abrir fuego. No es ningún secreto lo mucho que había esperado una nueva visita de Manolo durante el último año, pero sin duda la espera mereció la pena. Durante una hora larga tocaron (que yo recuerde) Música fácil (impresionante la dureza del sonido), Vendaval ("y aunque vengan vientos de Levante aprendí no hay que correr, sólo esperar que pase el vendaval", ¿qué más se puede añadir?), Alfama (trallazo de canción), Y ya está bien, Dos días de tregua (cada día más bonita), Momento perfecto (lógico que sea la favorita de Manolo), Súper 8, Ahora o la melancólica Cómo me acuerdo de tí, uno de los momentos más emotivos de la velada. Un set list bien escogido, aunque yo que soy un nostálgico tal vez eché en fala alguna de las que me llevaron a descubrirlo, Caballo ganador o Calle Navellos.

Pienso que Manolo y los suyos sonaron impecables, resaltando el buen hacer de Mauri con la eléctrica y lo bien que se defiende Txema sea cual sea el instrumento que caiga en sus manos. Por los motivos antes expuestos, quizá el concierto resultara algo corto, pero suficientemente intenso como para recordarlo durante mucho tiempo. Es difícil describir la sensación de ver en directo el resultado de tantos meses de esfuerzo, desazones y trabajo. He seguido muy de cerca la gestación de Imperfectos y sé lo importante que es para Manolo poder comenzar una gira que le va a llevar por muchas ciudades de la geografía española presentando una colección de canciones que merecen la pena que os acerqueis a escuchar. Un recomendable concierto de rock que sin duda disfrutareis. Os dejo algunas fotos y videos...

"Písale a fondo", Daniel Merino



"Menos mal que te tengo a ti", Daniel Merino



"El túnel", Daniel Merino



"Música fácil", Manolo Tarancón



"Vendaval", Manolo Tarancón



"Alfama", Manolo Tarancón



"Momento perfecto", Manolo Tarancón



"Ahora", Manolo Tarancón

viernes, 22 de mayo de 2009

Acústico de Alis en la Fnac

Ayer por la tarde Pachi Delgado, más conocido como Alis, estuvo en Bilbao presentando sus canciones en un breve set acústico de no más de tres cuartos de hora. Con menos de quince personas en la sala, y con el ruido de la cafetra y la máquina de granizados de fondo, Alis presentó la parte acústica de su último disco, Cuando el sol nos dé calambre. Aunque quizá el acústico no sea el formato que más conviene a sus canciones, Pachi las defendió con su extraordinaria voz y la verdad es que salí bastante satisfecho del concierto, aunque, como siempre, me quedé con ganas de mucho más. Yo estuve allí y lo he contado en SextoHombreDigital de manera más amplia. Aún así, os dejo los videos `por aquí también, ¡que os gusten!.







"La lluvia y el paraguas"



"Mínimo"



"Cine mudo"



"Cuando el sol nos dé calambre"