Una de las sorpresas más agradables que me he llevado últimamente ha sido el último disco en solitario de la navarra Aurora Beltrán, que está lleno de temazos y grandes colaboraciones, como en esta Clases de baile, en la que cuenta con la que, para mi gusto, probablemente sea la mejor voz de España, la de Enrique Búnbury. Y es que cuando el héroe entra en la canción, se me ponen los pelos de punta, es como un relámpago en plena tormenta. La verdad es que la canción es de las mejores que he oído últimamente, que ni han sido pocas ni malas, pero éste dúo de potentes voces me tiene cautivado. Por desgracia no he encontrado ningún vídeo en el que salgan cantándola juntos, lo que tengo muy claro es que me encantaría estar entre el público si un día se suben a un escenario a besarse las gargantas juntos...
jueves, 5 de junio de 2008
"Cara de póker", Javier de Torres
Pensaba que hoy no iba a tener tiempo de pasarme por aquí, pero llevo el examen de mañana bastante bien, o eso quiero pensar, así que aprovecho para tomarme la noche libre, mañana ya tendré tiempo de madrugar y ponerme nervioso hasta después de comer, que es cuando lo tengo. Hoy os voy a hablar de una canción de Javier de Torres, a quien conocí ya que hace algún tiempo me dijeron que era del estilo de Quique, incluso mejor, y, claro, me puse a escucharlo como un loco. Lo cierto es que no me disgusta, pero eso de que es mejor que señor González...para nada. De entrada creo que no tienen el mismo estilo ya que lo que hace Javier es pop de toda la vida. Yo tengo dos discos suyos, y no están mal, lo que pasa es que le cogí cierta tirria después de escuchar su canción Luces del pop, ya que se mete con el Kid. Ignoro si son amigos y la letra de esa canción es en broma, pero el caso es que me entró por el ojo izquierdo desde que la escuché.
Cara de póker es la canción de Javier de Torres que más me gusta, es otra de esas que me acompañan desde hace años en el reproductor de música y no sé cómo lo hace, pero siempre se libra de las limpiezas que hago cada cierto tiempo en el mp4. No os mareo más, os dejo que juzgueis vosotros mismos...
Cara de póker es la canción de Javier de Torres que más me gusta, es otra de esas que me acompañan desde hace años en el reproductor de música y no sé cómo lo hace, pero siempre se libra de las limpiezas que hago cada cierto tiempo en el mp4. No os mareo más, os dejo que juzgueis vosotros mismos...
miércoles, 4 de junio de 2008
"Spanish bombs", The Clash
Llevo todo el día dándole vueltas a un poema de Auden, Spain 1937, ya que tengo que entregar un comentario el viernes para que me dejen hacer el examen y, claro, tanto darle vueltas a la Guerra Civil Española, es inevitable que me venga a la cabeza esta canción de The Clash, Spanish bombs, que viene a ser una serie de imágenes que estos británicos tienen del conflicto. Como sabeis, The Clash fue una banda de punk que nació en los 70, con ése auge del punk-rock que encumbró a grupos como los Sex Pistols o Los Ramones. El disco en el que está incluída esta canción, London Calling, está considerado por los críticos como uno de los más importantes e influyentes en la historia de la música, y la Rolling Stone lo nombró mejor disco de los 80. La verdad es que no sé cómo conocí ésta canción, pero hace muchos años que me acompaña, creo recordar que algún profesor de inglés nos la explicó hace mucho, y siempre me ha llamado mucho la atención las palabras y frases en español que meten en el tema como Please don´t leave la ventana open, Yo te quiero infinito o una más curiosa aún, Spanish Bombs in Costa Rica, que siempre he pensado que es una equivocación, ya que más tarde dice Spanish bombs in Costa Brava, que tiene bastante más sentido. O eso, o es que me fumé la clase de historia en la que España bombardeaba Costa Rica en la Guerra Civil, quién sabe...
En cualquier caso, aquí teneis una rápida lección de historia, una canción de unos ingleses que cantan lo que sucedió aquí...¿Spanish bombs in Costa Rica? ;)
En cualquier caso, aquí teneis una rápida lección de historia, una canción de unos ingleses que cantan lo que sucedió aquí...¿Spanish bombs in Costa Rica? ;)
"Tokio", Stereotipos
Últimamente me ha vuelto a dar, y muy fuerte, por los Stereotipos, y es que los había tenido un poco olvidados después de verlos es concierto y haber escuchado su disco tantísimas veces. Tokio, la canción de hoy, es otro de esos temas de los que te enamoras desde la primera vez que te acarician los oídos, tanto me gusta que incluso la llevé bastante tiempo como tono en el móvil, hasta que éste decidió romperse para siempre, el de ahora es antiguo, y eso de meter canciones...no lo tolera muy bien. También es curiosa la historia de la canción (la cuenta Manu en el vídeo en acústico que os dejo), ya que nació después de leer una entrevista en El Semanal en la que Leonor Watling decía que en Tokio no hay palomas, solamente hay cuervos. Y así, con ésa frase, empieza la canción. A primera vista no tiene sentido, de hecho tiene toda la pinta de ser la típica respuesta extraña que los famosos hacen para hacerse los interesantes. El caso es que, por mucho que sea una chorrada, les sirvió para hacer una estupenda canción, además, ¿a quién le importa si en Tokio no hay palomas?.
Tengo muchísimas ganas de escuchar nuevo material de estos coruñeses, ya que el disco se me ha quedado corto, y me conozco cada rincón del cd como la palma de mi mano. De todos modos, sé, de primerísima mano, que están trabajando en un nuevo album y que en octubre saldrán de gira por España de nuevo, con alguna más que probable parada en Euskadi, que tanto les aplaudió en sus primeros conciertos fuera de su Galicia natal. Además, creo recordar que leí hace tiempo que Quique les iba a regalar otra canción, como ya hizo con Perdida en la universidad.
Os dejo dos vídeos, uno de un directo y otro en acústico; aunque la versión eléctrica me gusta más, se escucha mucho mejor en la versión que hacen Julio y Manu con las guitarras.
Lo dicho, aquí os dejo en Tokio, yo me voy de crucero al estanco, aquí en Bilbao, donde hay muchísimas palomas (que nos ven pasar) y un buen puñado de gaviotas gritonas.
En Tokio sólo hay cuervos,
y en mi corazón un hueco
donde sólo se oye el eco
de tu voz
........................
...y caer contigo...
de perdidos al río...
...versión acústica...
...y Stereotipos en directo...
Tengo muchísimas ganas de escuchar nuevo material de estos coruñeses, ya que el disco se me ha quedado corto, y me conozco cada rincón del cd como la palma de mi mano. De todos modos, sé, de primerísima mano, que están trabajando en un nuevo album y que en octubre saldrán de gira por España de nuevo, con alguna más que probable parada en Euskadi, que tanto les aplaudió en sus primeros conciertos fuera de su Galicia natal. Además, creo recordar que leí hace tiempo que Quique les iba a regalar otra canción, como ya hizo con Perdida en la universidad.
Os dejo dos vídeos, uno de un directo y otro en acústico; aunque la versión eléctrica me gusta más, se escucha mucho mejor en la versión que hacen Julio y Manu con las guitarras.
Lo dicho, aquí os dejo en Tokio, yo me voy de crucero al estanco, aquí en Bilbao, donde hay muchísimas palomas (que nos ven pasar) y un buen puñado de gaviotas gritonas.
En Tokio sólo hay cuervos,
y en mi corazón un hueco
donde sólo se oye el eco
de tu voz
........................
...y caer contigo...
de perdidos al río...
...versión acústica...
...y Stereotipos en directo...
martes, 3 de junio de 2008
"Crece la hierba", Quique González
Vengo de la calle, he tenido que salir a por víveres, y a comprobar si el mundo, ahí fuera sigue vivo. Parece que el sol le va ganando el pulso a la lluvia, después de haber tenido la primavera más lluviosa que recuerde desde que estoy en Bilbao. Crece la hierba, tanto en la calle como en el primer cajón de primavera, y eso siempre es buena señal. Hoy no se me ha quitado esta canción de Quique en todo el día, y es que, ¿quién coño necesita una canción de amor cuando se tiene la violencia en vena?. Crece la hierba es una extraordinaria canción del Kid, otra más de las que podría meter en el saco de mis favoritas (un saco que, por cierto, pesa quintales), ya que me habla de todo y me habla de nada. Me recuerda a tí, y a la vez me aparta de tu imagen, porque al igual que le sucede a Quique, arde una estrella entre nosotros dos, y me ha quemado de tal manera que ahora me da miedo acercarme. Es lo que tiene subir al cielo, las estrellas, igual que el sol, son hermosos tesoros, pero si no guardas las distancias, te abrasan. Además, después es mucho más difícil curar las heridas al poner los pies en el suelo de la realidad. Te diría que te des prisa, que se enfría la cena, pero llevo poniendo dos platos en la mesa muchas lunas llenas y siempre acabo tirando la comida que sobra, porque nunca llegas a tiempo; ya no sólo crece la hierba, ahora la hiedra trepa por tu recuerdo, y cada vez me resulta más difícil acceder a él. Y sí, te hablo a tí, que eres todos y nadie, y entended que, como dice Ismael Serrano, sólo yo me entiendo y que no me entiende nadie...
Crece la hierba...
Crece la hierba en el primer cajón
de la estación de primavera
hoy nos esperan besos a traición
y ruidos de ventanas abiertas
Arde una estrella entre nosotros dos
que no me deja estar tan cerca
si subes la escalera de color
préstame pintura de guerra
Quien necesita una canción de amor
cuando se tiene la violencia en vena
quien necesita una canción de amor
que viaja en carretera
crece la hierba en el primer cajón
de la estación de primavera
súbete niña que se enfría la cena
y se largó besándome a traición.
Duerme la siesta en mi colchón
hay una fiesta en mi azotea
las flores secas de la habitación
la ultima entrega de mi colección
de lunas llenas
Crece la hierba...
Crece la hierba en el primer cajón
de la estación de primavera
hoy nos esperan besos a traición
y ruidos de ventanas abiertas
Arde una estrella entre nosotros dos
que no me deja estar tan cerca
si subes la escalera de color
préstame pintura de guerra
Quien necesita una canción de amor
cuando se tiene la violencia en vena
quien necesita una canción de amor
que viaja en carretera
crece la hierba en el primer cajón
de la estación de primavera
súbete niña que se enfría la cena
y se largó besándome a traición.
Duerme la siesta en mi colchón
hay una fiesta en mi azotea
las flores secas de la habitación
la ultima entrega de mi colección
de lunas llenas
"Esperantzara kondenatua", Gari e Iván Ferreiro
Hace poco os hablaba de una canción en la que Quique González cantaba en euskera, y hoy os enseño una canción en la que el que hace sus pinitos con este idioma es el mismísimo Iván Ferreiro. Gari fue el líder de una de las bandas de rock más importantes en Euskadi, Hertzainak, y ahora sigue su carrera en solitario. Para promocionar su nuevo disco contó con la ayuda del gallego en el single de promoción, Esperantzara kondenatua (condenado a la esperanza), y lo convirtió así en uno de los temas más radiados y escuchados en el País Vasco el año pasado. Iván contaba riéndose cómo, cuando le pusieron el papel con la letra delante, creía que iba a ser incapaz de pronunciar esas extrañas palabras, pero hay que reconocer que lo hace muy pero que muy bien. Es una pena que en toda la canción no tenga un trozo en el que solamente cante él, pero deja su sello como segunda voz.
Esta canción me la descubrió mi hermano, a quien poco a poco, con sutileza y mucha paciencia, estoy metiendo en el maravilloso universo del señor Ferreiro, y la he ecuchado muchísmo últimamente. Es una canción muy animada, además Gari también tiene una bonita voz, lo vais a ver. Voy a bajar otro ratito al infierno de los apuntes, luego volveré a sacar la cabeza de éste agujero; hasta entonces!
Esta canción me la descubrió mi hermano, a quien poco a poco, con sutileza y mucha paciencia, estoy metiendo en el maravilloso universo del señor Ferreiro, y la he ecuchado muchísmo últimamente. Es una canción muy animada, además Gari también tiene una bonita voz, lo vais a ver. Voy a bajar otro ratito al infierno de los apuntes, luego volveré a sacar la cabeza de éste agujero; hasta entonces!
lunes, 2 de junio de 2008
"Hurricane", Bob Dylan
Siento que estoy traicionando a mis principios ya que después de todos los post que llevo escritos hasta ahora no he escrito nada sobre el gran Bob Dylan, uno de mis artistas favoritos. Aún así, tengo coartada, ya que estoy haciendo un proyecto sobre él para una asignatura de la universidad y la verdad es que estoy un poco saturado de datos, conciertos, cambios de religión...Pero bueno, hoy me estreno con Robert Allen Zimmerman, que es así como realmente se llama, con una de sus canciones más importantes, Hurricane. El huracán Carter era un boxeador de color que fue acusado de un triple homicidio cuando, supuestamente, estaba en la otra punta de la ciudad. Digo supuestamente porque nunca se ha sabido la verdad, ya que fue declarado culpable, estuvo en la cárcel pero al cabo de un tiempo lo liberaron y le retiraron los cargos. Dylan escribió esta increíble canción para defender a quien creía inocente, ya que Carter le pidió ayuda por lo mucho que Bob luchaba por los derechos de la gente negra de norteamérica. Lo que me fascina de este tema es el texto, ya que cuenta la historia como si estuviera contando una película, explayándose durante más de ocho minutos. Hurricane tiene una gran leyenda a sus espaldas, ya que no la ha vuelto a tocar en un concierto desde 1976, no sé por qué.
Supongo que la conocereís, Dylan es una de mis mayores debilidades desde que soy capaz de entender letras en inglés, y qué mejor manera que abrirle su hueco en el blog con una de las canciones que más problemas le produjo. Disfrutadla!
Supongo que la conocereís, Dylan es una de mis mayores debilidades desde que soy capaz de entender letras en inglés, y qué mejor manera que abrirle su hueco en el blog con una de las canciones que más problemas le produjo. Disfrutadla!
"Insúltame", Whitewood
Whitewood es un grupo bilbaíno formado en el año 2002, y fueron el grupo encargado de telonear a Vetusta Morla el jueves pasado en el Antzoki. Tuve la mala suerte de no verles, porque como sabíamos que los madrileños empezaban a las once y llevé a un amigo engañado, me parecía abusar de su solidaridad llevándole a los teloneros también. Cuando llegamos, Whitewood estaba presentando la que era su última canción de la noche y, por lo que he escuchado, la mejor de su repertorio. Se llama Insúltame y no me he podido quitar el estribillo de la cabeza en todos estos días. La voz de de David, el cantante, es un chorro potentísimo, además me gusta eso de que el cantante esté sentado al teclado. Sé que las comparaciones son odiosas, pero desde mi humilde e ignorante punto de vista, encuentro cierta similitud entre la música de estos chicos y la de Coldplay, escuchadla y ya me comentareis.
Siento un poco de cabreo conmigo mismo, ya que siempre estoy buscando grupos nuevos por todo el mundo y a los que tengo cerca no los conozco, pero el nombre de Whitewood me lo apunto, y al próximo concierto que den por aquí voy desde el principio seguro.
Si aceptais una recomendación, pasaos por su Myspace, http://www.myspace.com/whitewood, y dedicadle unos minutos de vuestras ocupadas vidas. Os dejo la canción para que la escucheis, y añado un vídeo que he encontrado aunque es un poco corto. Espero que os gusten!
y el vídeo...
Siento un poco de cabreo conmigo mismo, ya que siempre estoy buscando grupos nuevos por todo el mundo y a los que tengo cerca no los conozco, pero el nombre de Whitewood me lo apunto, y al próximo concierto que den por aquí voy desde el principio seguro.
Si aceptais una recomendación, pasaos por su Myspace, http://www.myspace.com/whitewood, y dedicadle unos minutos de vuestras ocupadas vidas. Os dejo la canción para que la escucheis, y añado un vídeo que he encontrado aunque es un poco corto. Espero que os gusten!
y el vídeo...
Andrés Calamaro en concierto, Pabellón La Casilla,Bilbao, 31 de mayo del 2008
Gran noche la que me hizo vivir ayer el genial Andrés Calamaro, en un auténtico conciertazo de dos horas y media en las que cantó la mayoría de sus temas más conocidos además de hacer promoción del último disco, La lengua popular. Desde que llegamos a La Casilla y vimos la enorme cola que había para entrar ya intuía que nos esperaba un buen concierto, además tuvimos la suerte de ver a Andrés saliendo del pabellón y montándose en una furgoneta que salió con rumbo desconocido, y también al menudo Fito, que entró corriendo por donde Calamaro acababa de salir hacía unos minutos. Al entrar en el recinto y coger nuestra buen sitio, también vimos a Loquillo en la grada, aunque desapareció al poco tiempo de empezar el concierto. Aunque se suponía que habría un artista invitado como telonero, nadie precedió a Calamaro, que además salió al escenario tres cuartos de hora tarde, aunque hizo bueno el dicho de que lo bueno se hace esperar. La Casilla, sin estar llena hasta la bandera, presentaba muy buen aspecto, y el público (heterogéneo a más no poder) tenía muchas ganas de rock&roll.
Salió Calamaro con una gorra, y en sus forma de moverse durante toda la noche me recordó a una mezcla entre Keith Richards y Bob Dylan. El sonido al principio fue un desastre, pero poco a poco lo fueron arreglando, todo hay que decirlo.
El argentino, en la primera parte del concierto, se dedicó a cantar las canciones del último disco como Cinco minutos más, otras míticas como El salmón, antiguas como Todavía una canción de amor, intercalada con algún temazo como A los ojos, de Los Rodríguez, que hizo las delicias de los más nostálgicos, y a los que Calamaro quiso recordar de especial manera. He de reconocer que de esta primera parte del concierto desconocía algunas canciones, pero la verdad es que me encantó ver a Andrés en plena forma, se le veía agusto en el escenario, además de disfrutar con las cuatro guitarras que en algunas fases del concierto utilizaron. Calamaro, durante toda la noche, fue cambiando entre teclado, guitarra y micrófono a su antojo. No os puedo decir qué canciones fueron con exactitud, porque además de no conocerlas bien en total fueron unas 35 canciones y, por supuesto, me resulta imposible recordar. Socio de la soledad, Día de la mujer mundial, Libertad...esas son algunas.
Después de esta fase de calentamiento en la que quedó patente que el público estaba rendido a los pies del argentino, llegó la que para mí fue la mayor sorpresa de la noche, ya que cuando dijo que iba a subir al escenario un gran artista vasco todos dábamos por hecho que sería Fito, al que habíamos visto entrar, pero no, el que subió, entre una gran ovación, fue Kepa Junkera con su trikitixa, con el que cantó tres canciones, dos la primera vez que subió y otra más cuando volvió a aparecer en el bis. Dos de los temas que tocaron fueron La espuma de las orillas y Soy tuyo, buenas canciones que se convirtieron en mágicas gracias a los vertiginosos dedos del timidísimo Kepa. Fue uno de los momentos más bonitos de la noche, sin duda alguna.
Después de la émoción de la grata sorpresa, entre fuegos artificiales y palomas que nos ven pasar, me disparó al corazón Todo lo demás una de mis preferidas del argentino, y en la que mis amigos y yo intentamos acompañar a Calamaro dejándonos la garganta, la voz...y la vergüenza, por qué no decirlo. Entre otras canciones, en seguida cantó Crímenes perfectos una de las preferidas del mucho público, como pude comprobar. En esta fase el concierto fue ganando temperatura, y los solos de guitarra y los stonianos movimientos del flaco cada vez eran más huracanados. Además, no desaprovechaba oportunidad alguna entre canción y canción para fumarse sus porritos, esos que tanto problemas le dieron en Buenos Aires al incitar a su consumo públicamente, con lo que su felicidad iba en aumento progresivamente.
Más feliz fue, cuando, emocionado, dio la bienvenida al invitado anunciado, Jaime Urrutia, el líder de la extinguida y exitosa Gabinete Caligari, que apareció ataviado de ¿chulapo madrileño?. Urrutia dijo que había elegido Te quiero de entre el repertorio de Andrés, y el techo del pabellón tembló con las gargantas del públicó, cantando a más no poder, especialmente con el guño final a Bob Marley introduciendo el estribillo de No woman no cry. También cantaron juntos Cuatro Rosas, del grupo de Jaime, lo que me encantó por lo mucho que siempre me ha gustado esa canción. Pero el gran momento de la pareja llegó, sin pensarlo dos veces, cuando sonó ésa música de circo que anuncia el principio de El calor del amor en un bar, tema con el que el público disfrutó de lo lindo, formando un auténtico tsunami humano. Nos fracturamos las palmas de las manos despidiendo a Jaime, y el concierto llegó a la penúltima base, más rockera si cabe que la anterior.
Tocó Canal 69, una rock&roll que me encanta, y poco después me quedé duro, porque conocí el Estadio Azteca, y ésta fue una de las que más me toco la fibra, y fue preludio de lo que llegaría después, al final. De esta canción sólo puedo decir que me aplastó ver al gigante, siendo éste Andrés Calamaro. Qué pedazo de canción y qué manera de cantarla. Lo cierto es que hubo momentos del concierto en los que el argentino hizo diabluras con la voz, llegando a tonos que no imaginé pudiera alcanzar. Poco despuéz hizo la falsa despedida de rigor, mientras nadie del público se movía sabiéndose la jugada. Coreamos el nombre de Andrelo como locos, pero mejor hubiéramos hecho si nos hubiéramos guardado la voz para el final...
Volvió a salir Andrés, y entre las canciones que cantó en ésta última parte interpretó Flaca, una canción que nunca me había gustado demasiado y a la que desde ayer le he cogido mucho cariño, cosas que tienen los conciertos. Para el bis volvió a contar con los invitados de nuevo, y como guinda del pastel nos hizo volar a todos con un solo paracaídas, cantando a dúo su mejor canción, Paloma, con un Jaime Urrutia que se equivocó, pero anoche todo se perdonaba. Ya avisé hace algunos días que soy de lágrima fácil, y regué mis mejillas un poquillo, porque los ojos estaban cargados, y porque es muy poco de amor sólo una vez por semana. La verdad es que Paloma se ha colado muy arriba en el ránking de canciones que me hayan sacudido el corazón en un concierto.
Con éste escalofrío acabó un concierto de dos horas y media, lleno de momentos emotivos y grandes canciones, del que saqué, sobre todo, una conclusión, y es que por mucho que hablen (mal) de Calamaro y que digan que ha perdido el norte y demás tonterías, yo lo ví perfecto, con una gran voz, lúcido, concentrado y entregado, haciendo lo que le gusta hacer y como muy pocos lo hacen. Si tengo que sacar algo negativo fue el sonido, que se puede mejorar bastante (es problema del pabellón, pero hay que entender que está construído para que se practique deporte), y si esto se puede echar en cara, que no me tocara Media Verónica, una de las que esperaba con más ganas. Otra vez será, porque tengo muy claro que lo volveré a ver en concierto, seguro.
Fue, en definitiva, un conciertazo que tardaré en olvidar y que seguro que me va a ayudar a escuchar más de lo que lo hacía a éste genio (y figura, mucha) de la música. Un concierto para disfrutar y cantar con los amigos, como él había anunciado.
Aquí os dejo unos vídeos que, como los del otro día, no se ven muy bien pero se escuchan decentemente...
Cuatro rosas con Jaime Urrutia...
Socio de la soledad...
Te quiero con Jaime Urrutia...
Todavía una canción de amor...
Soy tuyo con Kepa Junkera...
Estadio Azteca...
Crímenes perfectos...
A los ojos...
La espuma de las orillas con Kepa Junkera...
El calor del amor en un bar con Jaime Urrutia...
...y Paloma...
domingo, 1 de junio de 2008
Y todo lo demás también...
Anoche fue una auténtica noche de rock, dos horas y media con un Calamaro que demostró estar en plena forma, en un concierto con un público entregado y alguna que otra sorpresa muy especial. No defraudó el flaco, es más, superó mis expectativas pese al regular sonido de La Casilla. Ahora no tengo mucho tiempo, más tarde si puedo os contaré un poco como fue la noche. Muy buenos y dominicales días.
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