Diez en punto de la mañana, Plaza Indautxu de Bilbao, 18º y subiendo. A espensas de que el invierno dé sus últimos y helados coletazos, la primavera se va acercando lenta e inexorablmente y el sol empieza a regalarnos la mejor de sus sonrisas. La primavera, la estación más mágica y poética, es probablemente la época que más me gusta, la naturaleza saca lo mejor de sí y nuestros coazones, haciendo caso del dicho, se alteran de una manera inevitable. No hay nadie inmune a la llegada de la prima más bonita de la familia, que hará acto de presencia en poco más de una semana para quedarse hasta junio. Espera a la primavera fue el título del primer disco del leonés Fabián, uno de los trabajos que nunca dejaré de recomendar y que no me canso de escuchar. Lo que en principio fue un simple título, con el tiempo se ha terminado convirtiendo en una profecía, y somos muchos los que, habiéndolo deseado antes, tendremos que esperar a la simbólica estación para poder regar nuestra impaciencia con el agua fresca de sus nuevas canciones. Hoy la canción era, como el sonido, inevitable. Esperaré a la primavera, Fabián, pero no me hagas esperar hasta el verano, por favor... ;)
viernes, 13 de marzo de 2009
"Mil kilómetros", Tucson
Tucson fueron uno de mis grandes descubrimientos del verano pasado, un grupo asturiano que con canciones como Georgina o Mil kilómetros, llamó poderosamente mi atención. Tucson quedó atrás, ya no existe como tal, pero Edu Vázquez, líder del mismo, ha decidido seguir su camino en solitario. Edu lleva un tiempo trabajando en la grabación de un EP de siete canciones, armado de paciencia va dándole forma a todo cuanto pasa por su cabeza, grabando nuevos temas y retocando algunos antiguos como los que he mencionado antes. Como él mismo dice, sus canciones van convirtiéndose en CANCIONES con el tiempo, pero, ¿qué puede hacer para mejorar un tema como Mil kilómetros?. Pronto lo sabremos, mientras, disfrutad de ésta preciosa canción, sé que os va a encantar...
Por cierto, Edu está poniendo los primeros ladrillos de un blog muy interesante, ¡echadle un vistazo!.
Por cierto, Edu está poniendo los primeros ladrillos de un blog muy interesante, ¡echadle un vistazo!.
miércoles, 11 de marzo de 2009
"Seaside", The Kooks
No sé si el haber fumado durante tantos años influye de alguna manera, el caso es que soy una persona que prácticamente carece de olfato. A no ser que sea algo con un olor muy fuerte, pasa desapercibido para mi nariz, demostrando que el tamaño, muchas veces, no importa. Con estas carencias olfativas, es curioso cuando soy capaz de atrapar el olor de algo, como una colonia, alguna planta, o mi preferido, el que se queda en mi pueblo después de una tormenta de verano. Mi falta de olfato no es total, pero sí muy deficiente, puede que huela la comida del vecino por la ventana y no sea capaz de hacerlo con la cazuela de mi madre en mi propia casa, por eso me encanta quedarme con olores. Desde que llegué a Bilbao, descubrí uno nuevo que me encanta pero que muy pocas veces soy capaz de detectar, y es el del mar en tardes tan maravillosas como la de hoy. No sé cuál es el viento que sopla, o de dónde viene éste aroma, pero me encanta respirarlo como he podido hacer viniendo hacia casa hace un rato. Soy más de secano que de costa, pero siempre me quedará la curiosidad de cómo se vivirá viendo el mar a diario, tiene que ser bonito, o eso creo. Os dejo con una canción de unos chicos que vienen de una ciudad costera como es Brighton, por lo que bien saben de lo que hablan en ésta bonita y breve canción, Seaside. Respiradla...
"La ley del último trago", Dani Flaco
Dani Flaco es uno de esos artistas que, teniendo todo lo necesario para conseguirlo, no consigue saltar a la primera linea de la canción de autor española. Quizá un motivo sea que sus canciones se inclinan más hacia el pop, pero sus letras hacen que yo no pueda verlo como un simple cantante. Dani tiene una manera de escribir brillante, y el salto de calidad que dio con su segundo disco, Fuerzas de flaqueza, deberían haber logrado una mayor repercusión de la que han tenido. Si Salida de emergencia ya era un disco que merece la pena escuchar, el último está lleno de canciones que, si bien no me acabaron de convencer en la primera escucha, acabaron creciendo y tomando forma poco a poco. Sin haber tenido la suerte de verlo nunca en concierto, me atrevo a decir que sus canciones me gustan más en acústico, desnudas, que en la versión de estudio. Hoy os dejo con La ley del último trago, mi favorita del disco y el ejemplo perfecto de lo que acabo de afirmar un par de lineas más arriba. ¡Espero que os guste!
"Imperfección", Havalina
Cuando ya estamos en el tercer mes del año, parece que el mundo discográfico empieza a moverse y con la primavera empiezan a florecer las primeras sorpresas. Para muchos el quinto disco de Havalina (segundo desde que cambiaran el inglés por el español y acortaran su nombre, Havalina Blu) no será nada sorprendente, pero para un servidor, pese a estar más que avertido, ha supuesto el trago de agua fresca que exigía esta soleada semana. Más de una vez me los habían recomendado, pero no ha sido hasta esta mañana, cuando he escuchado el que será su nuevo disco, Imperfección, cuando por fin he abierto los ojos y he visto la verdadera cara de este grupo. Liderados por Manuel Cabezalí (guitarrista de Russian Red) y su vertiginosa guitarra, publicarán el próximo 30 de marzo Impefección, y os puedo asegurar que sus canciones van a sonar, y mucho, los próximos meses. Con una guitarra, un bajo y una batería, los chicos de Havalina derrochan potencia en diez canciones que no te dan un respiro, en un tono oscuro y denso, pero atrayente a más no poder. Títulos tan sugerentes como Sueños de esquimal o Agosto en Bogotá dan forma a un disco más que redondo, un viaje por las cuerdas de Manuel, con el bajo de Ignacio y la potente batería de Javier como copilotos.
Hoy, a sabiendas de que a más de uno se le podrán los dientes largos y la espera hasta finales del mes cuesta arriba, os dejo Imperfección, tema que da nombre al disco y han elegido como single del mismo. Os gustará, seguro.

Hoy, a sabiendas de que a más de uno se le podrán los dientes largos y la espera hasta finales del mes cuesta arriba, os dejo Imperfección, tema que da nombre al disco y han elegido como single del mismo. Os gustará, seguro.

martes, 10 de marzo de 2009
"I am a rock", Simon and Garfunkel
Simon y Garfunkel han sido siempre el grupo favorito de mi padre, supongo que como para muchos de los vuestros. Mi padre, un hombre acostumbrado a mirar la vida antigua con nostalgia, siempre los utiliza como el ejemplo de la buena música que se hacía en sus tiempos cuando escucha algo de la mierda que escuchamos los jóvenes ahora, totalmente convencido de sus palabras. Ya no tengo tiempo para demostrarle que, entre tanta mierda, se sigue haciendo buena música (no le veo escuchando a Quique, Fabián , Chaouen o Wilco), así que desde hace años decidí aprender de lo que él escuchó, y hoy me resulta inevitable sentir un cariño especial por Simon y Garfunkel, Dylan o los Beatles. Se podía decir que sus canciones forman parte de lo que mi padre me ha enseñado, y me hace ilusión imaginármelo con barba y en patalones de pitillo escuchando canciones como ésta, I am a rock. Lógico que los eche de menos...
"Te sigo soñando", Depedro
Hoy la pequeña siesta que tenía pensado echarme me acabará pasando factura, es el típico día que te quedas pegado a las sábanas y despiertas cuando ya prácticamente es de noche, con la consecuente impresión de que la jornada ha terminado, cuando la realidad es que aún le quedan unas horas a este martes. No sé vosotros, pero yo, cuando me despierto de una siesta que como la de hoy se me ha ido de las manos, más que tener mal humor soy mala persona. Tengo un molesto zumbido en la cabeza similar a la resaca, y si a alguien se le ocurre vacilarme o decirme algo salto como un resorte. Si hicieran un minucioso estudio de mis enfados, quedaría comprobado que el 90% de mis discusiones son después de dormir una siesta larga, así que lo mejor que puedo hacer es quedarme encerrado en la jaula de mi habitación hasta que el Mikel cascarrabias desaparezca de aquí. La música amansa a las fieras, y si es una canción tan suave y delicada como ésta de Depedro, mucho más aún, después de escucharla un par de veces sólo me falta que me rasquen el lomo, y me siento relajado y listo de nuevo para mi reinserción en la sociedad.
Hay que ver el discazo que se marcó el año pasado Jairo Zavala, un álbum plagado de sonidos fronterizos y mestizos que resultó ser una de las mayores sorpresas del 2008 para un servidor. Además, tuve la suerte de verle en navidades y quedé más que satisfecho con la actuación que regaló a Logroño la noche de Reyes. Espero que os guste...

Hay que ver el discazo que se marcó el año pasado Jairo Zavala, un álbum plagado de sonidos fronterizos y mestizos que resultó ser una de las mayores sorpresas del 2008 para un servidor. Además, tuve la suerte de verle en navidades y quedé más que satisfecho con la actuación que regaló a Logroño la noche de Reyes. Espero que os guste...

lunes, 9 de marzo de 2009
"Piedraluna", Maga
En estos tiempos en que muchos se empeñan en asegurar que todo está inventando, es una gozada encontrarte con canciones y grupos que demuestran que la imaginación es infinita. Maga es un grupo con un sonido misterioso, enigmático, a veces oscuro, pero son tan diferentes que me resulta imposible mencionar una banda parecida. Los andaluces han creado un mundo de canciones propio, un universo sonoro particular que te atrapa en la intensidad de sus cripticos sonidos. En un principio los miré con ojos extraños, ahora me parecen imprescindibles. Después de que el año pasado rompieran con la que había sido su discográfica, el 2009 era el año señalado para su esperadísimo regreso, y yo lo espero paciente, deseando que sea, como imagino, uno de los discos del año. Piedraluna es una canción que ralla la perfección, el anzuelo perfecto para atrapar a quien no los conozca... Buenas noches...
"Space between bodies", We are Balboa
Soy algo desastroso en cuanto al orden se refiere, y podría defenderme con la típica excusa de que dentro del caos, sé dónde está cada cosa, pero mentiría. Hay veces en las que tengo que abandonar la búsqueda de algo que ví pocas horas antes por ser incapaz de encontrarlo, y me paso la semana ordenando la habitación continuamente. Si esto me pasa con discos, ropa, libros o mecheros, imaginaos con la música y esos cientos y cientos de discos que tengo grabados y desperdigados por ahí, escondidos en los más remotos rincones de este puñado de metros cuadrados. Hoy ha aparecido un disco con más de cien canciones dentro de un libro de arte que regalaban con el periódico hace un par de años y que llevaba criando polvo en la estantería desde entonces. Entre las muchas sorpresas que siempre encuentras en recopilatorios antiguos, la vista se me ha ido rápidamente a una canción, Space between bodies, de un grupo llamado We are Balboa del que no he vuelto a oír hablar desde entonces. We are Balboa, anteriormente Balboa a secas, son una banda que en el 2005 tocaron en en el Astoria londinense gracias a un concurso, y tuvieron la suerte de conocer allí a John Gray, productor entre otros grupos de The Kooks, quien decidió producirles su primer y único disco hasta la fecha, Space between bodies. El disco fue masterizado en Londres por Kevin Metcalf, acostumbrado a trabajar con grupazos como Supergrass, Oasis, The Kinks o Rufus Wainright, y aunque no he tenido la suerte de escucharlo, me lo apunto como tarea pendiente. Mientras, disfruto del placer que supone reencontrarte con un viejo amigo al que tenías olvidado, siempre tienen mucho que contarte...
Pablo Ager en la Sala A&K de Laguardia, 7 de marzo del 2009
Que el tiempo más que correr, vuela, es un hecho fácilmente contrastable en fines de semana como el que ha quedado atrás al empezar éste lunes. Después de unos meses de espera y preparaciones previas, el sábado a la hora de comer recogí a Pablo y María en la entrada de mi pueblo. Tuve que verlo con la guitarra a la espalda, delante mío, para darme cuenta de que, por fín, lo iba a ver en concierto, en Laguardia además, algo bastante más parecido a un sueño que otra cosa. Después de los típicos nervios y primeras impresiones meteorológicas, los acompañé al hostal y los dejé degustando pinchos mientras yo me iba a cumplir con mis obligaciones familiares, que uno sólo está en casa dos días a la semana y echa de menos el arroz y las albóndigas de su madre... ;)
Ya por la tarde, después de visitar los lugares de rigor, fuimos al local donde horas más tarde se celebraría el concierto para ir preparándolo todo. Mi trabajo se limitó a desenrollar cables pero, coño, ya puedo decir que participado en el montaje y pruebas de sonido de un concierto, cada día tengo un currículum más completo. Cuando conseguimos que sonara decentemente fuimos al local donde nos reunimos los amigos para ver fútbol por partida doble, en una tele el Barça y en la otra el Madrid. Siento mucho que Pablo tuviera que ver cómo volvemos a aumentar la ventaja a seis puntos, pero pronto nos olvidamos del balón para sentarnos a cenar, que ya iba siendo hora de que los invitados probaran lo más típico de Laguardia; el vino, y carne asada al sarmiento. La gente se iba soltando y sin apenas darnos tiempo a tomar un cubata volvimos al local del concierto, donde, a eso de las doce, empezó lo que durante tanto tiempo había esperado.

La experiencia me dice que es difícil llevar a mucha gente a un concierto de este tipo, durante años he visto cómo músicos como la copa de un pino tocan para poquísima gente que a veces ni siquiera está allí para escucharles. Laguardia es un pueblo diminuto, y, como ya dije hace tiempo, estoy seguro de que Pablo ha sido el primer cantautor que ha actúado allí, así que imaginaba que el A&K no estaría a rebosar. No estábamos muchos, pero estábamos muy agusto, y no cambio cien personas más por el hecho de mirar a amigos míos tararear las canciones que tan compulsivamente les hago escuchar. Pablo se echó la guitarra al hombro y durante algo más de una hora fue tocando esos temas que le han convertido en uno de mis escritores de canciones favoritos.


No os podeis imaginar lo difícil que me está resultando escribir ésta crónica, la mezcla de sentimientos fue tan fuerte que me cuesta horrores decribir lo que se me pasaba por la cabeza en esos momentos. Pablo ha ido poniendo música a los últimos años de mi vida, y el corazón se me salía por la boca mientras escuchaba cada una de esas historias que tan bien conozco. Canciones como Alambradas, Gilda o Si te veo caer flotaban a mi alrededor, creando una atmósfera nebulosa que me hacía difícil diferenciar la realidad de la imaginación, transportándome años atrás, cuando conocí su música por casualidad. No grabé videos por dos razones; la primera es muy sencilla, faltaba iluminación y no se veía nada, pero detrás de esa imposibilidad técnica también se escondían mis deseos de disfrutar del concierto, de cantar con él, hacer que sintiera el calor que merece alguien que ha venido desde Madrid para regalarme una hora de magia. Me dejé la voz con él, asesinando Desmejorado, Orgasmo universal, EL vuelo de tu falda, Higiene mental o Cosas que no se me dan bien, cerrando los ojos, recorriendo esas letras que empapelan las paredes de mi corazón. Pablo tiene una voz que me encanta, lo que no sabía era que se manejara tan bien con la guitarra. Tenía la duda de cómo sonarían las canciones desnudas, sin batería, bajo ni guitarra eléctrica, pero pronto se disipó. Si una canción es buena, suena bien en todos los formatos, y las de Pablo lo son, vaya si lo son... Me encantó Contradicción, una de las canciones más nuevas que ha escrito y que suena de maravilla, ésta tiene que tener un hueco en el disco que, seguro, pronto grabará. Se despidió tocando Miss Utopía, su hit por excelencia, invitando a mi amigo Eduardo a cantarla con él, entre el etílico delirio de todos mis amigos. Se despidió con un fuerte y merecidísimo aplauso y dejó el escenario para Stereoacoustic, que eran los encargados de cerrar la noche. Durante otra hora larga Eduardo con la acústica, Lejarza con la eléctrica, Rubén a la armónica y Velasco con la caja de percusión fueron presentando las canciones de la maqueta que con tanta ilusión llevan grabando unos meses.





Como tenía que quedar algún testimonio sonoro del evento, he extraído el audio de un par de videos que grabé, Orgasmo universal y Miss Utopía, aquí os los dejo...
La noche, en principio, había acabado, lo que no se imaginaba Pablo era que iba a ser secuestrado para unos bises privados. Volvimos al local, y allí, entre ron, whisky y vodka, nos ofreció otro pequeño concierto privado. Tuvo que tocar 11 llamadas, Xerostomía y Simetría, además de muchos de los temas que ya había cantado en el concierto. En ese momento, lejos de miradas y oídos desconocidos, rodeado de amigos, dí rienda suelta a mi oculta y frustrada faceta de cantante, reventando con mi voz sus canciones... Seguro que a Pablo no se le olvida mi voz fácilmente... ;)
La noche terminó tarde, y volvimos a casa algo renqueantes y roncos, había sido un día muy largo y al día siguiente teníamos que volar a nuestros respectivos nidos, unos cerquita, a Bilbao, pero otros tenían un viaje de vuelta algo más largo hasta Madrid.
El domingo amaneció soleado, y algo resacoso me despedí de Pablo y María, dándoles las gracias por haber venido e invitándoles a que vuelvan pronto, aunque ahora el que debe una visita soy yo, espero que sea pronto.
No quisiera despedirme sin darle las gracias a Pablo por haberme regalado un fin de semana inolvidable, ha sido un placer escucharte y, por supuesto, conocerte. Espero que hayas estado cómodo y que te hayamos tratado bien, ya sabes que las murallas de Laguardia, para tí, siempre estarán abiertas. Gracias a tí también María por haberle acompañado a conocer Laguardia, por ser tan simpática y tener una sonrisa en la boca desde el primer momento. Gracias también a Eduardo, por responder a mis miles de llamadas, por el equipo de música y por tu ilusión, sin tí hubiera sido imposible. Gracias Raúl por currarte los carteles, tener así de bonito mi blog y encargarte de la cena con Luis; a Pedro y Carlos por la ensalada, a Rubén por atreverse a tocar la armónica (¡qué bien lo haces tío!), a Rocío por compartir conmigo un día tan especial, por aguantarme y por esos pastelitos de nata y chocolate, a Karlos por dejarnos el local y financiar e concierto... Y a todos mis amigos en general por soportar mi locura musicaly ser tan buena gente con mis invitados, así da gusto...
Repetiremos, seguro...

Si no lo habeis hecho, merece la pena que le escucheis, pasaros por aquí:
Página web de Pablo Ager
Myspace
Ya por la tarde, después de visitar los lugares de rigor, fuimos al local donde horas más tarde se celebraría el concierto para ir preparándolo todo. Mi trabajo se limitó a desenrollar cables pero, coño, ya puedo decir que participado en el montaje y pruebas de sonido de un concierto, cada día tengo un currículum más completo. Cuando conseguimos que sonara decentemente fuimos al local donde nos reunimos los amigos para ver fútbol por partida doble, en una tele el Barça y en la otra el Madrid. Siento mucho que Pablo tuviera que ver cómo volvemos a aumentar la ventaja a seis puntos, pero pronto nos olvidamos del balón para sentarnos a cenar, que ya iba siendo hora de que los invitados probaran lo más típico de Laguardia; el vino, y carne asada al sarmiento. La gente se iba soltando y sin apenas darnos tiempo a tomar un cubata volvimos al local del concierto, donde, a eso de las doce, empezó lo que durante tanto tiempo había esperado.
La experiencia me dice que es difícil llevar a mucha gente a un concierto de este tipo, durante años he visto cómo músicos como la copa de un pino tocan para poquísima gente que a veces ni siquiera está allí para escucharles. Laguardia es un pueblo diminuto, y, como ya dije hace tiempo, estoy seguro de que Pablo ha sido el primer cantautor que ha actúado allí, así que imaginaba que el A&K no estaría a rebosar. No estábamos muchos, pero estábamos muy agusto, y no cambio cien personas más por el hecho de mirar a amigos míos tararear las canciones que tan compulsivamente les hago escuchar. Pablo se echó la guitarra al hombro y durante algo más de una hora fue tocando esos temas que le han convertido en uno de mis escritores de canciones favoritos.
No os podeis imaginar lo difícil que me está resultando escribir ésta crónica, la mezcla de sentimientos fue tan fuerte que me cuesta horrores decribir lo que se me pasaba por la cabeza en esos momentos. Pablo ha ido poniendo música a los últimos años de mi vida, y el corazón se me salía por la boca mientras escuchaba cada una de esas historias que tan bien conozco. Canciones como Alambradas, Gilda o Si te veo caer flotaban a mi alrededor, creando una atmósfera nebulosa que me hacía difícil diferenciar la realidad de la imaginación, transportándome años atrás, cuando conocí su música por casualidad. No grabé videos por dos razones; la primera es muy sencilla, faltaba iluminación y no se veía nada, pero detrás de esa imposibilidad técnica también se escondían mis deseos de disfrutar del concierto, de cantar con él, hacer que sintiera el calor que merece alguien que ha venido desde Madrid para regalarme una hora de magia. Me dejé la voz con él, asesinando Desmejorado, Orgasmo universal, EL vuelo de tu falda, Higiene mental o Cosas que no se me dan bien, cerrando los ojos, recorriendo esas letras que empapelan las paredes de mi corazón. Pablo tiene una voz que me encanta, lo que no sabía era que se manejara tan bien con la guitarra. Tenía la duda de cómo sonarían las canciones desnudas, sin batería, bajo ni guitarra eléctrica, pero pronto se disipó. Si una canción es buena, suena bien en todos los formatos, y las de Pablo lo son, vaya si lo son... Me encantó Contradicción, una de las canciones más nuevas que ha escrito y que suena de maravilla, ésta tiene que tener un hueco en el disco que, seguro, pronto grabará. Se despidió tocando Miss Utopía, su hit por excelencia, invitando a mi amigo Eduardo a cantarla con él, entre el etílico delirio de todos mis amigos. Se despidió con un fuerte y merecidísimo aplauso y dejó el escenario para Stereoacoustic, que eran los encargados de cerrar la noche. Durante otra hora larga Eduardo con la acústica, Lejarza con la eléctrica, Rubén a la armónica y Velasco con la caja de percusión fueron presentando las canciones de la maqueta que con tanta ilusión llevan grabando unos meses.
Como tenía que quedar algún testimonio sonoro del evento, he extraído el audio de un par de videos que grabé, Orgasmo universal y Miss Utopía, aquí os los dejo...
La noche, en principio, había acabado, lo que no se imaginaba Pablo era que iba a ser secuestrado para unos bises privados. Volvimos al local, y allí, entre ron, whisky y vodka, nos ofreció otro pequeño concierto privado. Tuvo que tocar 11 llamadas, Xerostomía y Simetría, además de muchos de los temas que ya había cantado en el concierto. En ese momento, lejos de miradas y oídos desconocidos, rodeado de amigos, dí rienda suelta a mi oculta y frustrada faceta de cantante, reventando con mi voz sus canciones... Seguro que a Pablo no se le olvida mi voz fácilmente... ;)
La noche terminó tarde, y volvimos a casa algo renqueantes y roncos, había sido un día muy largo y al día siguiente teníamos que volar a nuestros respectivos nidos, unos cerquita, a Bilbao, pero otros tenían un viaje de vuelta algo más largo hasta Madrid.
El domingo amaneció soleado, y algo resacoso me despedí de Pablo y María, dándoles las gracias por haber venido e invitándoles a que vuelvan pronto, aunque ahora el que debe una visita soy yo, espero que sea pronto.
No quisiera despedirme sin darle las gracias a Pablo por haberme regalado un fin de semana inolvidable, ha sido un placer escucharte y, por supuesto, conocerte. Espero que hayas estado cómodo y que te hayamos tratado bien, ya sabes que las murallas de Laguardia, para tí, siempre estarán abiertas. Gracias a tí también María por haberle acompañado a conocer Laguardia, por ser tan simpática y tener una sonrisa en la boca desde el primer momento. Gracias también a Eduardo, por responder a mis miles de llamadas, por el equipo de música y por tu ilusión, sin tí hubiera sido imposible. Gracias Raúl por currarte los carteles, tener así de bonito mi blog y encargarte de la cena con Luis; a Pedro y Carlos por la ensalada, a Rubén por atreverse a tocar la armónica (¡qué bien lo haces tío!), a Rocío por compartir conmigo un día tan especial, por aguantarme y por esos pastelitos de nata y chocolate, a Karlos por dejarnos el local y financiar e concierto... Y a todos mis amigos en general por soportar mi locura musicaly ser tan buena gente con mis invitados, así da gusto...
Repetiremos, seguro...
Si no lo habeis hecho, merece la pena que le escucheis, pasaros por aquí:
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