jueves, 31 de julio de 2008

"Valley of the low sun", Jakob Dylan

Supongo que a todos vosotros os habrá pasado eso de estar escuchando un disco y, de repente, tropezar con una canción que se te mete por dentro desde el principio y después puedes ponerte a ecucharla una y otra vez sin parar. Quizá eso sólo me pase a mí que soy un poco compulsivo, pero es algo que me sucede, y muchas veces además. Hace un par de días os hablé de una banda que me encanta, The Wallflowers, liderada por Jakob Dylan, para más señas hijo del mismísimo Bob Dylan. Pues bien, Jakob ha publicado recientemente su primer trabajo en solitario titulado Seing things, y el otro día, mientras lo escuchaba por primera vez rodeado de un intenso humo verdoso, apareció silenciosamente éste increíble temazo, The valley of the low sun. Llegó dando pequeños pasos, poco a poco, a escondidas, pero lo fui respirando y a medida que los lentos segundos avenzaban yo iba sintiendo que había dado con una canción especial. No tiene un gran estribillo, ni una melodía alegre o pegadiza, es un susurro de apenas cuatro minutos acompañado de una guitarra acústica, pero se me ha quedado a vivir dentro a pensión completa, y a éste huésped de lujo no hay quien lo saque de aquí, ni a las buenas ni a las malas. Si os fiais de mi gusto musical aunque sólo sea un poco, no seais vagos y escuchadla porque si no lo habeis hecho ya, me lo vais a agradecer, lo sé. Saludos!

4 comentarios:

Lupín dijo...

Está muy guapa, si.
La verdad que las veces que me he fiado de ti has acertado bastante, pero me faltan horas libres al dia y orejas para escuchar todo lo que quiero, no doy a basto :)

Mikel dijo...

Ya, eso suele pasar, hay mucha más música por escuchar que tiempo libre...
Saludos!

aarönsáez dijo...

m declaro seguidor fiel de tu blog
:)

un saludo

Mikel dijo...

Muchas gracias Aaron!
Nos leeremos entonces! ;)