jueves, 8 de enero de 2009

Russian Red y Depedro en el Palacio de los Deportes de Logroño, 6 de enero del 2009

Era la noche del 6 de enero, y mientras todos los niños del país disfrutaban de sus juguetes, yo esperaba impaciente a la hora de cenar, el momento de abrir mi regalo, uno de ellos. El Actual se despedía hasta el año que viene, y como colofón a una semana marcada por la cultura en la que el público ha respondido como nunca, el Palacio de los Deportes de Logroño se disponía a acoger su último acto, un triple concierto de Russian Red, Depedro y Tequila. Juntos, pero no revueltos, sólo un poco. Esta vez tenía claro que no me iba a pillar el toro, así que un cuarto de hora antes de que empezara ya estaba esperando la aparición de Lourdes que, muy británica ella, no se hizo esperar. Apareció, pequeñita y graciosa, cargada con su guitarra y el bolsillo lleno de canciones para lanzar al público como si fueran caramelos. Si normalmente me cuesta recordar el orden de las canciones, esta vez teneis que tener en cuenta que han pasado dos días, así que perdonad a mi memoria, yo no tengo la culpa...
Empezó Lourdes con I´m down, una de las canciones que más suele tocar en directo pero que, paradójicamente, no está incluída en su disco. De hecho, durante los escasos tres cuartos de hora que estuvo sobre el escenario, unas diez u once canciones, cantó la mitad de I love your glasses y la otra mitad inéditas. I´m down es un tema con fuerza que seguro que tendrá su sitio en el inminente nuevo disco de la cantautora. Con una simple canción le bastó para convencernos a todos los que abarrotábamos el Palacio de los Deportes que en su disco no hay trampas, la voz que sale del disco es la misma que llenaba el recinto, una auténtica delicia. Magistralmente acompañada por Charlie Bautista (Amigos Imaginarios, , Christina Rosenvinge...) al xilófno, teclado, percusión y todos los instrumentos que os podais imaginar y por la guitarra de Manuel Cabezalí, los temas de Lourdes no sonaban tan desnudos como imaginaba encontrármelos. Pandereta en mano continúo con They don´t believe, una de mis favoritas y la encargada de calentar un poco el frío que se respiraba. Me comentaban ayer que el Palacio de los Deportes no era el lugar idóneo para las canciones de Russian Red, que exigen una atmósfera más íntima, pero a falta de las velitas y el paseo por el Sena, ése recinto era lo más romántico que quedaba (y el que más público podía acoger). Pronto sonó otra de las grandes, Gone, play on, todo un temazo que siempre me llena la cabeza de buenos y recientes recuerdos. Lourdes apenas hablaba entre canción y canción, no sé si decir que estuvo sosa sería lo correcto, pero si que se echó en falta algo más de feeling entre ella y el público, aunque he de decir que se pasó el concierto mirándome... ;)

They don´t believe



Gone, play on



Sonaron algunos temas como No past land y Timing is crucial, además de otras inéditas que, la verdad, desconozco, para que llegara el que para mí fue el momento de la noche. Estaba temiendo que no la tocara al ver que estaba tirando de repertorio inédito, pero la que suelo llamar banda sonora de los sueños que se cumplen arrancó cuando menos lo esperaba. Nice thick feathers se ha convertido en una de las canciones que más reacciones provoca en mí. Fue mágico el mirar al frente y ver a Lourdes cantarla, igual que alargar mi brazo izquierdo y tocar lo que antes creía intangible, el mayor de los sueños. Con ésta canción cada centímetro cuadrado de mi cuerpo se estremeció, y es que, she´s got nice thick feathers... Por momentos parecía como si Lourdes se empezara a animar, incluso jugó con un xilófono y un buen ramo de sonrisas, pero cuando cantó la canción que la ha elevado al lugar donde está yo ya tenía claro que la cosa estaba tocando a su fín. Interpretó Cigarrettes de una manera más pausada y suave de lo habitual, y yo, con una enorme sonrisa en la boca, no podía evitar pensar en los cigarros que yo tampoco he fumado en los últimos tres meses, ¡y es que estoy hecho un campeón!. :) Poco más dio de sí el concierto de Lourditas, bastante escaso en tiempo pero, igual que Vetusta Morla el sábado, perfecto en la ejecución. Russian Red demostró por qué todo el mundo habla de ella últimamente, su primaveral voz quedó resonando entre los aplausos de un público que, como es lógico, quería más, aunque se quedó con las ganas. Las mismas ganas que tengo de volver a ver en acción a Charlie (el 22 de enero con Los Amigos Imaginarios y en febrero con Rosenvinge), uno de los mejores músicos que haya visto en directo, ¡la de cosas que se pueden hacer con un cigarro en la boca!, y Manuel, un espléndido guitarrista. De Lourdes, qué decir, tendrá que pasar tiempo para que vuelva a verla, aunque también os aseguro que es un concierto que merece la pena sentir, no perdais la oportunidad si la teneis...

Nice thick feathers



Cigarrettes










Cuando todavía quedaba el perfume de la voz de Lourdes sobre el escenario, unos cuantos técnicos subieron en avalancha al escenario y rápidamente prepararon todo para que Jairo Zavala y los suyos lo poseyeran en cuanto lo creyeran conveniente, y no hicieron falta ni veinte minutos para que hicieran acto de presencia. Acompañado por un contrabajo eléctrico, batería y un oficinista (como él lo llamó) que lo mismo tocaba la trompeta que le acompañaba a la guitarra, Depedro apareció en la ciudad de origen de su ídolo futbolístico Javier De Pedro, zurda de oro de La Real durante años. A Jairo le brillaban los ojos, y al compás de sus ritmos mestizos le costó poquísimo meterse al público en el bolsillo, el mismo público que se había quedado algo frío después del breve concierto de Lourdes. Os he hablado más de una vez del discazo que se ha marcado el que fuera fundador de la Vaca Azul, pero es que verlo en directo es toda una experiencia, porque Jairo, además de unas patillas gigantes, tiene un talento desmesurado. Sus canciones desprenden buen rollo, y es uno de esos artistas a los que ves disfrutar con lo que hacen, entregado y con una sonrisa sincera. Desfilaron por el escenario del Actual los temas de su álbum de debut en solitario, y es que canciones como La llorona o Te sigo soñando crecen muchísimo en vivo, especialmente con el aporte del trompetista (el que yo nunca fui). La voz de Jairo suena igual de bien, y además se defiende de maravilla con las (muchas) guitarras que van pasando por sus manos. Pronto me tocó donde más duele con Two parts in one, una de mis predilectas, y sin darme respiro lanzó, como una granada de mano, La memoria, que estalló en medio del público. Impresionante lo bien que tocan, y eso que los músicos que le acompañan no son los que grabaron con él (eran los de Calexico). La de Depedro es música de calidad, de la que se gana a la gente por ella sola (como a mi amigo Raúl, que nunca lo había escuchado y quedó maravillado).

Two parts in one



La memoria



Quiso hacer un guiño a sus amigos de Calexico y se marcó un tema del nuevo disco (discazo) de los de Arizona, Victor Jara´s hands que consiguió unir las voces del público al corear el alé alé... Suertudos los donostiarras, que este mismo mes tendrán a Depedro teloneándolos, si no fuera por los exámenes que están doblando la esquina... Pero ésta versión no era la única sorpresa que Jairo nos tenía reservada, y es que a continuación hizo subir al escenario a Lourdes, para compartir una canción. Ya conocía Perfect time, esa canción que grabaron juntos para felicitar la Navidad, pero no sé por qué, pensaba que no la tocarían juntos. Iluso de mí, el Palacio de los Deportes se llenó de magia con ésa preciosa canción que es Perfect time, en la que las voces de Jairo y Lourdes se hacen el amor. Abandonó Russian Red el escenario y pronto los chicos de Depedro se pusieron manos a la obra de nuevo, desgranando el disco entre alardes musicales de trompeta y la grave respiración del contrabajo, ése instrumento que tan bien suena.

Victor Jara´s hands



Perfect time



La actuación tocaba a su fín, pero Jairo debió mirarme a los ojos y leyó mi mirada; de allí no salía sin tocar Como el viento, la niña de mis ojos de su disco. Así que, siempre sonriendo, animado, y haciéndolo muy bien, me la regaló, porque aunque allí estábamos más de dos mil personas, la tocó para mí...y para tí, para nadie más. Cuando me estaban empezando a doler las manos de aplaudir, Depedro se puso el disfraz de Muchachito Bombo Infierno y nos ofreció el frenético ritmo de Comanche, una de sus canciones con más sabor a frontera. El público bailaba y cantaba, disfrutábamos todos del saber hacer de Jairo, quien por cierto, se tomó el tiempo que le correspondía y el ratito que dejó libre Lourdes, un motivo más para aplaudirle. Con los últimos temas el Palacio de los Deportes se empezó a abarrotar de gente que venía a ver a Tequila, y como nosotros ya habíamos disfrutado de lo que habíamos venido a ver, dejamos nuestro lugar a los nostálgicos que querían disfrutar de Ariel y compañía, no sin antes regalarle el mayor y más merecido aplauso de la noche a Jairo y compañía. Si tengo que sacar una conclusión, es muy sencilla; Depedro ha escalado vertiginosamente en el ranking de mis artistas preferidos, incluso rozando el top ten. Es difícil hacer un disco como el que se ha marcado, pero más complicado es defenderlo y que suene igual de bien en directo, algo que Jairo cumple, y con creces. Para mí, el triunfador del Actual 2009, y uno de los nombres que hay que apuntarse para este año que está empezando ya a gatear.
Ya desde la grada, sentado, pude confirmar lo que me temía; Tequila no debía haber vuelto jamás. En cuatro o cinco canciones que le dimos de confianza ecuché cosas como es un rollo el instituto, me voy de casa, matrícula de honor... Frases que suenan demasiado juveniles para tipos que superan el medio siglo de edad. Sí, allí estaba Ariel con su guitarra, pero fue insuficiente para hacer que nos quedáramos, ya habíamos visto bastante.
Una gran noche sin duda, con Russian Red confirmando lo que había leído, escuchado y visto, Depedro saliendo por la puerta grande y Tequila...pues, por decir algo, bailando un rock & roll en la plaza del pueblo. Magníficos los artistas que nos ha traído este año el Actual, y una noche perfecta como broche... Y mañana...mañana, otra vez, Vetusta Morla. Ya os contaré...

Como el viento



Comanche








6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, gran crítica, muy trabajada, y muy chulas las fotos, gracias!

Sólo un pequeño apunte respecto a los datos que das de Russian Red: Charlie Bautista no toca en Havalina, y de hecho Manuel Cabezalí (guitarrista de RR) es el líder de Havalina.

Un saludo y de nuevo gracias por un trabajo bien hecho.

Mikel dijo...

Hola Anónimo!
Mil gracias por tus palabras y por tu corrección, siempre meto la pata en algo, ahora corrijo! ;)
Gracias por pasarte y comentar, me alegro de que te haya gustado!
Saludos!

galko dijo...

Estoy bastante de acuerdo en que Tequila no deberían haber vuelto a los escenarios JAMÁS. Se han pegado un buen hostión en ciudades como Madrid y Bcn, donde pensaban que llenarían Palacio y Sant Jordi y tuvieron que recular con menos de la mitad del aforo vendido. Por lo demás, Depedro muy bien, según leo, lo cual no es una novedad. Yo les vi en Madrid el pasado mayo y estuvieron de puta madre. A Russian Red la estoy descubriendo ahora, pero la verdad es que también reconozco que tiene cosas muy interesantes y agradables.

PD: ¿Otra vez a los VM? La madre que te parió. Digo.

Mikel dijo...

Ey!
Pues sí, Tequila no está para volver, no sabía lo que dices de Madrid y Barcelona, pero, la verdad, no me extraña.
Depedro estuvo increíble, y Russian, aunque corto, brillante!
Gracias por pasarte, un abrazo!

H dijo...

Qué grande! Me has puesto los dientes largos. (y no por tequila precisamente). Ayer ví a Jairo y Lourdes cantando en el hormiguero. La verdad es que tengo muchas ganas de ver el 17 a Depedro+ Calexico. A RR ya los he visto un par de veces!

Gracias por la crónica!

Mikel dijo...

Hola H!
Sí, yo también los ví!! La segunda vez que aparece Lourdes en poco tiempo...
Qué envidia me das por el concierto de Depedro y Calexico tío, ahora mismo son dos de los grupos que más me apetece ver en directo! Ya me contarás qué tal!
Saludos!