domingo, 23 de noviembre de 2008

Pablo Moro en concierto en el Cotton Club de Bilbao el 22 de noviembre del 2008


Es curioso cómo un buen puñado de buenas canciones pueden cambiarte, por dentro y por fuera. Ayer entré en el Cotton Club con una de las mayores resacas de mi vida, mi mal cuerpo me hacía pensar que quizá no iba a disfrutar del concierto como la ocasión lo merecía, pero bastaron los cuatro primeros acordes de la primera canción para que me olvidara de todo menos de lo que tenía delante. Durante dos horas no pensé en nada, simplemente abrí mis oídos todo lo que pude y disfruté de un concierto que ha dejado una huella indeleble en mi memoria.
Nunca antes había estado en el Cotton Club en un concierto, pero simplemente hay que ver las fotos de gente como Diego Vasallo, Javier Álvarez o Steve Earle que han actúado allí para ser consciente de que no cualquiera tiene el privilegio de tocar allí. El Cotton Club es pequeño, pero perfecto para éste tipo de conciertos acústicos. El sonido era inmejorable, y la proximidad física entre el cantante y el público crea un ambiente cálido y familiar que da gusto respirar. Estaríamos unas cuarenta personas más o menos, y lo que más me sorprendió fue ver que no soy el único que se conoce todas las canciones de Pablo al dedillo por Euskadi. Pablo apareció puntual, con un chaleco de buen chico que no consigue disfrazar al gamberro que lo viste. Con una sonrisa sincera se sentó en el taburete central, acompañado por sus Chicos Listos (¿Álvaro y Alejandro?. Perdonadme si me equivoco, soy terrible para acordarme de los nombres), una segunda guitarra a su derecha y una caja flamenca y platillo a la izquierda. Abrieron el concierto con Como caídos del cielo y Perdedores sinceros, y desde ése preciso momento ya ví que hasta las canciones que hasta ayer estaban en doble fila ganaban peso y crecían muchísimo en vivo. Siguió con Smoking Point, la canción que dio el título al disco y la gente empezó a sentirse cómoda y cantar, incluso a Pablo se le veía cada vez más agusto y bromeaba continuamente entre canción y canción. Con Sirena varada (qué bonita y qué abandonada la tenía...) el asturiano consiguió arrancar los primeros estribillos al público, que definitavente se olvidó de sus conversaciones, cervezas y cigarros para sumergirse inevitablevente en el mar de canciones que aparecía ante nosotros. Quisiera hacer también una mención especial al guitarrista, un verdadero fenómeno que viste los acordes de Pablo con vertiginosos punteos, y lo mucho que aporta la caja de percusión, que a veces te hace preguntarte si no tendrán una batería escondida por ahí... ;)

Como caídos del cielo



Smoking Point



Sirena varada



Siguió Pablo con la simpática Pídeme para presentar una canción inédita que, quizá, entre en su próximo disco, Dos tiros, que dejó a la libre interpretación de cada uno. Un buen tema que bien podría haber tenido su sitio en cualquiera de sus dos trabajos anteriores sin lugar a dudas. Continúo con Palabras gastadas de amor, para seguir con una de sus mejores canciones, Tic tac, un tema que si, cuando la escucho en mi habitación me pone los pelos de punta, ayer consiguió apretarme el corazón hasta hacerme daño en vivo. Se paró el mundo durante cinco minutos, y no volvió a girar hasta que Imitadores de Elvis me sacó del embelesamiento en el que estaba inmerso. Éste tema se lo dedicó a toda ésa gentuza que colapsa la televisión´actualmente, ya sean Supermodelos, Triunfitos o habitantes de la casa. No, no lo dijo con estas palabras, esto es un aporte de un servidor, él, exactamente, hizo mención a la célebre frase del dramaturgo alemán Bertold Brecht "Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles"(aunque la había oído alguna vez y he estudiado las obras del germano, una ayudita de la Wikipedia nunca viene mal... ;) ). Continúo con Otra persona, una divertida canción que habla de algo que sucede muy a menudo, al menos a mí que me empeño en ver a gente conocida allí donde esté. Llegados a este punto, Pablo dio descanso a sus Chicos listos para tocar unos temas él solo. El silencio se apoderó de la sala mientras susurraba Canción de cuna y homenajeaba a fito Páez con su sobrecogedora Un vestido y un amor (creo que Nimloth me habló de ella), fusionándola con Lo que dura un fín de semana mientras los Chicos Listos volvían a tomar asiento en el escenario. Vodka y Caramelos la tuvo que grabar Itsasne (¡gracias! por grabar, y por venir) porque me temblaba el pulso de las ganas que tenía de escucharla por fín. Qué buena es y qué bien suena en acústico...

Dos tiros



Tic tac



Imitadores de Elvis



Otra persona



Vodka y caramelos



Con la mezcla del sabor del vodka y los caramelos, Pablo y sus Chicos Listos siguieron con Dolores Club, asegurándonos que el concierto entraba en su fase final. Yo necesitaba escuchar El último vals, y me volví a poner cardiaco cuando nos invito a bailarlo. Arrancaron los acordes de una de las canciones que más he escuchado y tuvieron que volver a empezar entre las risas de Pablo cuando se dio cuenta de que se había equivocado en la letra, así que volvieron a empezar y, esta vez sí, temblaron los cimientos del Cotton, y es que El último vals es algo más que una simple canción. Despidiéndose entonaron Quédate, y dieron paso al habitual mutis por el foro esperando que el público pidiese más, y, claro, así lo hicimos. La gente empezó a pedirle canciones, y no pude alegrarme más cuando empezó a tocar Empate a cero. Y es que yo he jugado a fútbol muchísimos años, de defensa central, y sé qué es llenarte la cara de barro, la pierna de moratones y no salir un sábado de fiesta por madrugar un domingo, para que al final, los que metan los goles sean otros (y eso que a mí me dejaban tirar las faltas y penaltis ;) ). Jugó al despiste diciendo que iba a tocar una nueva para cantar Álbumes de fotos, con, esta vez sí, todo el público cantando con él, y es que es uno de sus temas más famosos. Volvió a despedirse con Una noche especial aunque un sector del público le pedía Chicos Listos sin parar, aunque él decía que en acústico... Volvió a bajarse del escenario para tener que subir de nuevo, y aunque no la tenían preparada, nos regaló la tan aclamada Chicos Listos que, cómo no, sonó de lujo.
Era el momento de despedirse definitivamente tras casi dos horas que se pasaron volando, y se llevó el más sincero y merecido de los aplausos. Agradeció mil veces que fuéramos a verle, y que le diéramos ése cariño que habíamos mostrado, y es que dijo haberse sentido muy agusto y cómodo. Tuve la oportunidad de hablar unos minutos con él y es un chaval de lo más simpático, espero que no tarde mucho en volver. Amablemente me firmó el set-list que le robé, y es que, no penseis que tengo tan buena memoria... ;)
Sé que soy un público fácil, pero conciertos como el de anoche se quedan de una manera especial, y no se van en la vida. Pablo demostró que es un artista como la copa de un pino, y sé que se va a comer el futuro a grandes bocados, de eso no tengo la menor duda. Siento la taaaan larga y poco profesional crónica, pero pocos domingos estoy tan lúcido, y pocas cosas me dejan tan buen sabor de boca como las dos horas de ayer...Os dejo el resto de vídeos que grabamos y una fotos también, espero que os gusten...¡Ah! Lo siento Pablo, es la mejor foto de las tres que nos sacamos, imagínate cómo salimos en las otras dos...;)















El último vals



Quédate



Empate a cero



Álbumes de fotos



Chicos listos







13 comentarios:

Anónimo dijo...

Espectacular

Muy buena la cronica

LAURA dijo...

PABLO ES GRANDE

jmgil dijo...

Pedazo de crónica Señor Mikel. Y pedazo de envidia la mía de ver a Pablo en directo.
Un abrazo!

Mikel dijo...

Anónimo, ¿estuviste?, a mí no me hubiera importado estar otro par de horas escuchándole...

Laura, grande no, es gigante! ;)

Muchas gracias jmgil, seguro que pronto tienes la oportunidad de verle, ni se te ocurra perdértelo!

Saludos a los tres!

Eduardo dijo...

Pablo es de lo mejor que hay ahora mismo en el panorama musical español

Mikel dijo...

Eduardo, estoy muy de acuerdo contigo, ha crecido muchísimo desde Emepetreses (y eso que es un buen disco), y ahora mismo está en una forma envidiable...
Saludos tío!

Lupín dijo...

joer, que bien, y como te has currado la cronica chaval.
:)

Lupín dijo...

joer, que bien, y como te has currado la cronica chaval.
:)

Mikel dijo...

muchas gracias Lupín!
Yo le pongo todo el cariño del mundo,s e agradecen tus palabras.
A ver si teneis suerte y se pasa pronto por allí, yo, como no vuelva pronto, me escaparé para Asturias, que está a dos pasos!
Un abrazo!

Sara dijo...

Es una pena que un artista como Pablo Moro no tenga el reconocimiento que se merece a nivel de publico. Yo lo escuché ayer en radio 3 y me quedé asombrada. Estaba él solo con la guitarra.

Ojalá lo veamos pronto, en el sitio que se merece.

La crónica creo que es clara y viene a reforzar lo que acabo de decir

Mikel dijo...

Hola Sara!
A mí se me olvidó escucharle, pero por lo que dices estuvo de lujo, ¿no?.
Es una pena que no se le conozca más, pero es cuestión de tiempo, tiene 30 años y sólo dos discos, todo el futuro por delante.
Gracias por pasarte y comentar, un beso!

Nimloth dijo...

¿Verdad que la versión de Fito le queda perfecta? Me alegra que te haya gustado tanto el concierto, es un grande. Menuda suerte, Mikel, Chaouen estará tocando en Bilbao a primeros de año. A nosotros nos tiene olvidados!

Mikel dijo...

Pues sí Nimloth, todo lo que me imaginaba se quedó corto para lo que al final resultó ser!
No tenía ni idea de lo de Chaouen, menuda alegría que me has dado,la pena es que sea en la Fnac, que es enana...
Un beso!