jueves, 21 de agosto de 2008

"State of love and trust", Pearl Jam

Hace un par de cursos compartí piso con un muy buen amigo mío que siempre me reprochaba que no escuchara Pearl Jam teniendo los gustos musicales que tengo. Lo he intentado muchas veces, pero me pasa como me sucede con grupos como los Rolling Stones que, pese a ser muy buenos (lo reconozco) no me gustan, salvando algunas canciones. Después de haber probado con Pearl Jam muchísimas veces, me quedo con unas cuantas canciones que me agradan, pero State of love and trust es sin duda la que más me gusta. Como bien sabreis, Pearl Jam es una banda de Seattle, fueron los abanderados del grunge norteamericano de principios de los 90 aunque su música no sea tan intensa y se acerque al rock americano tradicional de los 70. Hay dos teorías sobre el origen del nombre; la que más me gusta es la que dice que la abuela de Eddie Vedder se llamaba Pearl y solía hacer jaleas (jam) de peyote, ricas ricas y con fundamento que diría Arguiñano, aunque se da por hecho que ésta historia es una broma del líder del grupo. La otra historia es que tenían decidido llamarse Pearl, pero decidieron añadirle el jam después de ver un concierto de Neil Young en el que se puso a hacer jams (improvisaciones) dejando a los chicos del grupo boquiabiertos, y dándoles la idea que les faltaba para formar el famoso nombre.
Pearl Jam siempre ha sido un grupo controvertido, como lo demuestra la decisión de Eddie de no filmar videos de sus canciones, e incluso la revista Rolling Stone afirmaba que eran una banda que se pasó toda la década destrozando la fama que se habían labrado. Los de Seattle también han visto el horror con sus propios ojos, ya que en el 2000, mientras daban un concierto en Roskilde (Dinamarca), el público comenzó a avanzar formando una avalancha humana que se cobró la vida de nueve personas que estaban en la primera fila. Eddie y los suyos pidieron a la gente que diera un paso atrás inútilmente, y fueron testigos de la tragedia que les dejó moralmente muy tocados y al borde de la separación.
Y después de tanta nota biográfica, la canción, que es lo que importa, un auténtico tiro, con guitarras que te hacen levantarte de la silla y la impresionante voz de Eddie Vedder desgarrándose... Saludos!