domingo, 22 de noviembre de 2009

"Winter Winds", Mumford and Sons


Es viernes, y vuelvo a casa como cada fin de semana. Llego a la estación sudando, compro mi billete y me fumo el último cigarro antes de subirme el autobús. Como casi siempre, el bus está prácticamente vacío, así que aprovecho para irme hacia atrás y ocupar dos sitios. Saco un libro, pero el calor de la calefacción hace que lo único que me apetezca sea cerrar los ojos, y dormirme mientras escucho algo de música, y es que es en los viajes de autobús cuando más disfruto de los discos sin lugar a dudas. Echo un vistazo al Ipod y me decido por Mumford and Sons, un grupo londinense que me ha recomendado Pedro, un tío con un gusto del que me fío al cien por cien. Nunca he escuchado ni siquiera un solo acorde de ellos, he leído algún comentario y lo único que sé es que son de Londres y, según dicen, muy buenos. Con la incertidumbre de no tener ni idea de lo que va a empezar a sonar en pocos segundos, me cubro con la chaqueta, cierro los ojos y le doy al play. Empieza a sonar, y a la mitad de la primera canción ya me dedico una de esas sonrisas interiores, para no parecer un loco más que nada. Para la segunda canción las buenas sensaciones van en aumento y se me van quitando las ganas de dormir, no quiero perderme esto. Van pasando las canciones y el estómago se me llena de guitarras, melodías y emociones que flotan y chocan entre ellas, y tengo esa satisfactoria sensación de que estoy descubriendo algo grande, como en su día sentí por primera vez con tantos y tantos artistas que hoy son fundamentales para mí.
La verdad, sigo sin saber mucho de ellos, estoy demasiado ocupado escuchándoles como para estudiar sus vidas, pero como sé que a partir de este momento serán unos habituales de estos lares, pronto os contaré más cosas, lo prometo. Hoy, de momento, Winter Winds, para el que nunca haya sentido alguna de las sensaciones de las que hablaba antes...

3 comentarios:

Pedro dijo...

Yo hace una semanita que los escucho, por tanto algo más puedo comentar. Se formaron a finales de 2007 (creo recordar), y venían de diferentes bandas pero a todos les unía esta fiebre por el folk y el bluegrass. El disco se lo ha producido el mismo tipo que ha trabajado con Arcade Fire y The Maccabees (entre otros).

Y como curiosidad. Los descubrí hace un par de viernes. Al día siguiente me fui a Londres y me compré el disco. Y de vuelta a España, en el avión, con "Winter winds" me entró una mezcla de melancolía, felicidad y la más absoluta tristeza que casi me pongo a llorar a tantos metros de altura. Menos mal que no hubo turbulencias.

Un abrazo, Mikel!

illeR dijo...

Yo los escuche por Fabian, y suena muy bien, un gusto de descubrimiento

Mikel dijo...

Pedro, yo sólo puedo darte las gracias por habérmelos recomendado y haberme abierto los ojos a la música de estos tíos. Hipnotizado estoy...
Abrazos!

Son una pasada Iller, una pasada.
Por cierto, yo también le leí el comentario a Fabián el en FB! ;)