viernes, 20 de febrero de 2009

Carlos Chaouen en la Fnac de Bilbao, 19 de febrero del 2009



Por fín. Después de mucho tiempo, años, esperando verle en directo, ayer tuve a Carlos Chaouen delante mío. Esta vez me tocaba ir solo al concierto y yo, que nací para estar acompañado, llegué veinte minutos antes de que empezara por miedo a encontrarme el garito saturado. Entré en la Fnac muerto de nervios y de vergüenza, ý ví que la mayoría de sillas ya estaban ocupadas, menos una en la segunda fila en la que sólo faltaba un papelito con mi nombre. Tomé asiento y poco hube de esperar, a las siete en punto Carlos ya estaba en el escenario dispuesto a alegrarnos un poquito la tarde. Me hace gracia esto, pero desde hace un tiempo siempre que veo a un cantautor en persona me llama la atención lo bajitos que son la mayoría de ellos, y el gaditano no es una excepción, eso sí, está más delgado de lo que pensaba. Con su larga melena al viento, Carlos rebajó su Whisky con un poquito de agua mineral y se presentó antes la ¿cincuenta? personas que allí estábamos. La cosa iba a ser breve, estaba claro, y ya nos lo avisó antes de empezar, más que nada para que nadie se llevara una desilusión.
No era un concierto al uso, la iluminación y el rumor de la gente que estaba de compras por la tienda hacen que sea difícil ponerse en situación, lo mismo nosotros que el propio Carlos, pero la cosa se dio bien. Durante unos 45 minutos Carlos nos deleitó con algunas canciones del disco que había venido a presentar, Horizonte de sucesos, y algunas anteriores. Si mal no recuerdo fueron unas ocho o nueve canciones, suficientes para ser consciente de lo mucho que me estaré perdiendo hasta el día que lo vea en un concierto de verdad. Al contrario que otras veces en las que suelo grabar el concierto casi entero, ayer apenas grabé cuatro canciones, y es que para una vez que podía estar sentado, agusto, preferí disfrutar de él lo máximo posible, no todos los días se puede tener a Carlos Chaouen a escasos dos metros. No recuerdo el orden y, perdonadme, tampoco el nombre de algunos de los temas que tocó, pero estoy más que satisfecho por la selección que hizo. Del nuevo diso tocó mi preferida, Fuera del cielo, y también Amor vertical, La vida tiene estas cosas, Mal acostumbrado y Retinas de alquiler. Cuatro canciones enormes, aunque ahora que lo pienso, hubiese sido perfecto si también hubiera tocado Destruído. EL mejor momento de la tarde para mí fue cuando cantó Buenos Aires, un antiguo tema que es de mis preferidos de su repertorio, una letra que llevo serigrafíada en el corazón desde hace mucho, mucho tiempo. Dos cosas me quedaron claras en los tres cuartos de hora de concierto; la primera, y muy importante, es que llena el escenario de una manera increíble con su voz y su guitarra. Ayer había veces en las que parecía que Carlos no se sentía muy seguro de su voz, aún así supo mantener la línea y el tono, y no se le puede poner ni un pero. La segunda es que nadie me había dicho que fuera un guitarrista tan bueno. Hombre, yo no entiendo nada de guitarras y puede que ahora alguien me diga que lo que hizo es muy simple, pero jamás había visto a un cantautor hacer las cosas que ayer hacía Chaouen. El pedal de la guitarra, más que un pedal parecía la mesa de mezclas de un Dj por todos los efectos con los que jugaba continuamente, y dejó un par de solos en los que sus dedos conseguían ir más rápido que mi vista, como si fuera un truco de magia.

Amor vertical



Fuera del cielo



La vida tiene estas cosas


Buenos Aires



Se despidió después de un bis anunciado, deseando poder volver por Bilbo pronto, pero esta vez con banda, que como él mismo dijo, es como esto tiene color de verdad. Y no le debe faltar razón, el Horizonte de sucesos es un disco que exige conciertos eléctricos, y según me han dicho estos son una auténtica gozada. Pronto estará en Pamplona, aunque de momento no hay fecha para que se vuelva por aquí, una pena para los que, como yo, ahora tenemos los dientes mucho más afilados y largos que nunca. Se metió en el camerino-almacén, pidió un cigarro y amablemente volvió a salir a los cinco minutos para los que, como yo, eperábamos una firma. Cuando lo tuve delante, como siempre me pasa, no sé muy bien qué le dije, pero le dí las gracias por sus canciones entre tartamudeos. Me dedicó el disco (bueno, se lo dedicó a un tal Miguel, y debería sentirse orgulloso porque es la primera persona con la que no me enfado por llamarme así ;) ), y me saqué una foto con él en la que es fácil ver la tensión que tenía con sólo mirar mi cara...
Y así, como un niño con su juguete favorito, volví a casa con el disco dedicado en las manos por miedo a borrar lo que había escrito. Diría que un gran concierto, aunque le faltó el doble de tiempo y canciones para poder llamarlo así, de todos modos, en menos de una hora Chaouen demostró por qué es quien es en la música española, y por qué se le respeta tanto. Espero que no tarde en volver...






8 comentarios:

Reposiciones Musicales dijo...

Lo pasastes en grande!!!
me alegro!!

un abrazo!

Lupín dijo...

Me alegro que pillases sitio, aunque por los pelos.
Suena bien Chaouen, pero lo he escuchado bastante poco, me podré las pilas porque lo veré en directo con Fabián.
Tio, el problema debe ser que tu eres muy alto, yo soy canijo y "enratonao" y no me parecen tan bajitos ni delgados XD

jmgil dijo...

Estoy con Lupín: Mikel tio, eres muy grande :)
Me alegro que te gustara el concierto. Me has dado envidia, menos mal que lo veré a principios de marzo si Dio..., perdón, si Quique González quiere :)

Un abrazo!

Raquel dijo...

Hola!

Yo le vi hace poco en Alicante y no sé si me gustó más cómo canta o las introducciones que hace a las canciones. Es un tipo genial.

Un saludo.

sonada dijo...

Kaixo Mikel!

Me siento identificada con tus palabras previas y posteriores a Chaouen.
Por breve que fuera valió la pena. Siempre vale la pena sentir sus notas recorriendo tu cuerpo mientras te viste, letra a letra, con su voz (aunque según cual toque...te desnuda!).
Tengo ganas de que llegue el 13-M, por verle disfrutar de nuevo con la "trouppe" y gozar con ellos.
Yo no me lo pierdo!! Ese viernes habrá que eliminar la circulación de Bilbo para llegar a tiempo!

Sigue viviendo con la música, me alegra este descubrimiento de blog (Chaouen tiene estas cosas... jejeje) y estoy segura que nos cruzaremos de vuelta!

Estuviste con Ramiro también!!!! Que envidia, me lo perdí!

Mikel dijo...

Reposiciones, pues sí, lo pasé como un enano, buena manera de pasar la tarde la verdad! ;)

Lupín, vaya conciertazo Chaouen y Fabián, ya me gustaría verlo... Hombre, alto soy, pero son pequeñitos, en serio! ;)

JM, yo estoy pensándome ir a Pamplona, porque éste tío con banda tiene que ser una pasada!

Hola Raquel!
Pues la verdad es que lo poco que hablé con él y por lo que ví en el concierto sí que es un tío majete, sí...

Hola Sonada, me alegro de que te guste éste rincón, gracias por pasarte y comentar! Supongo que por el 13 te refieres al concierto de pamplona, a ver si engaño a alguien yo!
Sí, Luis estuvo en diciembre y nos regaló un conciertillo... Súper majo!

Saludos!

H dijo...

Hola crack!
Me ha gustado leer tu crónica. Me alegro de que por fín le pillases en directo, aunque fuera breve. Yo le veré el 13 en Pamplona.... Infinitas ganas. Como tú, es uno de los conciertos que más ganas tengo de ver. Siempre se me ha resistido el Sr. Chaouen, y es que se deja ver muy poco por el norte!!

Pues nada, que me alegro, y que si te animas a ir a Pamplona por ahí estaremos!
Un abrazo
Agur
H

Mikel dijo...

Hola H!
Pues lo comenté este finde entre mis amigos y ví pocas ganas de ir a verlo, será porque la mayoría ni saben quién es... ;)
Lo vas a pasar en grande, yo con lo poco que ví flipé, en serio. Me quedo con la esperanza de que, como él mismo me dijo, venga pronto por Bilbo con la banda...
Abrazos!