jueves, 10 de septiembre de 2009

"Go easy", Ryan Adams and The Cardinals


Hay canciones a las que conidero tracioneras, acechan en un segundo plano, esperan el tiempo que sea necesario y, de repente, te saltan a la yugular cuando menos te lo esperas. Nada se puede hacer ante ellas, han esperado agazapadas su momento y cuando les llega la oportunidad te agarran el corazón apretándolo tan fuerte que la sangre deja de llegarte a la cabeza. Hoy estaba tranquilamente en mi habitación, leyendo un libro con los pies sobre la mesa, al más puro estilo de director de banco de películas, y he notado una presencia extraña en la habitación, respirando lentamente, cada vez más fuerte para hacerse notar. Después de mirar en los armarios, debajo de la cama y fuera de la ventana, he notado el olor a buena música, he cerrado los ojos y he comprobado que lo que rondaba por mi cuarto ahora estaba dentro de mí, retorciendo cada una de mis venas y mordiéndome el corazón. Go easy es una canción de Ryan Adams and The Cardinals incluída en el Cardinology, y puedo jurar que la de hoy no era la primera vez que la escuchaba, de hecho, el de Ryan y compañía no es un disco que haya escuchado poco precisamente, pero nunca la había sentido tan dentro ni tan fuerte. Hoy era su momento, y vaya si lo ha aprovechado. Ahora soy suyo, y a ver quién la saca de aquí dentro...

"Rescue me", Ashworth

Este verano los chicos de Estación Sonora celebraron su décimo aniversario regalando un disco muy especial en el que 41 artistas nos ofrecían una versión o tema inédito. Entre la maraña de canciones me encontré que con una que llamó poderosamente mi atención, Recue me de Ashworth, pero poco pude investigar acerca del autor de semejante temazo. Hoy no es que sepa mucho más acerca de Carlos Ashworth, pero tengo el placer de compartir con vosotros el videoclip de la canción, rodado hace ya algún tiempo, y puedo comentaros que podeis escuchar un buen puñado de sus canciones en su Myspace, cuya visita recomiendo encarecidamente. ¿A qué suena Rescue me?. A mí sólo se me viene una palabra a la cabeza, clara, concisa y en mayúsculas; FOLK. Del bueno además. Sabiendo que vais a saber apreciarlo como merece, os dejo con Ashworth y esta señora canción, ¡disfrutadla!.

domingo, 6 de septiembre de 2009

"Cartoons and forever plans", Maria Taylor


Ella se llama Maria Taylor, viene de Alabama y apareció aquí hace algunos días, en la ventana, como si de un pájaro despistado se tratara. Nació en 1976, lleva desde los quince años dándole duro a esto de la música y es capaz de tocar la guitarra, el piano e incluso la batería. Ha colaborado con gente como Moby o Bright Eyes, y canciones suyas han sonado en capítulos de series como Bones, Scrubs o Anatomía de Grey. Tiene tres discos en el mercado, el primero de ellos publicado en el 2005, y hasta hoy yo jamás había escuchado ni siquiera su nombre. Hasta hoy, como digo. Canciones como Cartoons and forever plans sólo necesitan unos minutos para ganarse el protagonismo que merecen, y desde hace un rato me limito a escuchar éste tema una y otra vez. ¿Por qué?. Porque me da buen rollo, me encanta y el videoclip me parece precioso, soy así de simple. No sé cómo Maria Taylor ha podido permanecer escondida de mi durante tanto tiempo, pero estoy dispuesto a recuperar hasta el último segundo con ella, porque sus canciones, os lo aseguro, merecen la pena. Os dejo con Cartoons and forever plans, la canción encargada de animarme este primer domingo de septiembre y abrirme el cajón de las canciones de Maria, que promete estar lleno de sorpresas y buena música... Por cierto, en ésta canción colabora un viejo conocido, Michael Stipe, vocalista de R.E.M, una de la voces más personales y representativas de la música de las últimas décadas.

Pereza - Aviones (2009)


Dos semanas después de que Aviones saliera a la venta, después de leer cientos de críticas, escuchar decenas de entrevistas y darle unas cuantas vueltas al disco, las sensaciones siguen siendo las mismas que tenía tras las primeras escuchas. El disco no gana con el tiempo, pero tampoco pierde, y sigo pensando que Rubén y Leiva se han quedado a las puertas de hacer algo grande. Exceptuando algunos arreglos de banjo, mandolina o pedal stell, no hay ni rastro del tan cacareado sonido americano, y sigo pensando que diecisiete canciones son demasiadas, más aún cuando algunas de ellas no llegan ni a la suela de los zapatos de otras. Aún así, Pereza pone encima de la mesa unas cuantas canciones que yo incluiría entre las mejores de su carrera, y la propuesta musical que presentan esta vez se acerca más a lo que yo quiero escuchar, aunque de alguna manera se hayan quedado a medio camino.
El disco arranca muy bien, con una gran canción como es Windsor, una de las mejores del disco, y continúa con el single, Violento amor, un tema notable al que le pongo dos inconvenientes; los falsetes de Leiva no me acaban de gustar, y el solo de pedal steel que se marca el maestro Raya me suena demasiado parecido al de Caminando en círculos. Lady Madrid es para mí la mejor del disco, un tema que suena a himno y que seguro que será uno de los momentos álgidos de los conciertos de la gira que están a punto de comenzar. En 4 y 26 aparece por primera vez Rubén, y aunque yo soy el más acérrimo defensor de sus canciones, he de reconocer que en Aviones la distancia que le separa de Leiva se hace mayor aún. Amelie, pese a los arreglos calamarianos (imposible no pensar en Estadio Azteca), es para mí la mayor decepción del álbum, un tema que en su versióna acústica de Baires parecía perfecta y que con la colaboración de Andrés ha perdido muchísimo. Por más que lo intento, no veo este dueto. Pirata y Leones son temas que podrían haber reservado para otra ocasión mejor, no las veo con el nivel de sus compañeras de disco y pienso que son intrascendentes, no tienen peso ni sitio. En Backstage vemos a un inspirado Rubén, y cede el paso a una de las fases claves del disco, un tridente de canciones memorables; Champagne es un temazo mayúsculo, otra de las que incluiría entre las grandes de su repertorio, Que parezca un accidente es como un manual del perfecto estribillo, y en La chica de Tirso Leiva nos enseña su lado más sensible y melancólico. La última parte es la más floja del disco, y solamente destacan El día que no pueda más (otra gran canción de Leiva) y la última, Llévame al baile, con la magistral guitarra de Ariel Rot. Temas como Voy a comerte, Escupe o Señor Kioskero son canciones que metería en el saco de las de relleno, y es que no aportan nada nuevo ni especial.
El resultado final es un buen disco que, con el descarte de unas cuantas canciones, rozaría el sobresaliente, pero que, como he dicho, acaba resultándome largo y siempre acabo con las ganas de saltarme algunas canciones cuando lo escucho. Pereza ha dado un paso hacia la madurez, pero creo que se han quedado entre dos aguas, y no han querido quitarse de encima algunas canciones con su sello gamberro y comercial habitual (indispensable para seguir sonando en la radios y enamorar a quinceañeras). No soy amigo de las comparaciones, pero si he de elegir entre Aproximaciones y Aviones, me quedo con el primero, pese a que el segundo tiene algunos temas mejores que cualquiera de los del anterior. Se me queda buen sabor de boca, sí, pero también la impresión de que Rubén y Leiva pueden volar más alto de lo que ahora lo hacen.

Lo que me gusta: Lady Madrid, Windsor, Champagne y Que parezca un accidente, temazos en los que Pereza enseña su mejor cara. El formato del disco, similar al del vinilo. El precio, es difícil encontrar un disco más un dvd por menos de 15 euros, y se agradece. La portada, me encanta la fotografía. Leiva, que demuestra que es un maestro una vez más.

Lo que no me gusta tanto: Señor kioskero, Escupe, Pirata o Voy a comerte, intrascendentes todas ellas. Que en muchas criticas se hable de Dylan o Tom Petty al referirse al sonido del disco, un respeto a los mayores, por favor. El descarado Quiquismo que desprenden algunas canciones, y es que, a quien buen árbol se arrima...

Nota final: Un buen disco de un grupo que, como el más vago de los estudiantes, enseña grandes detalles pero, de momento, sigue guárdandose lo mejor de sí, quizá para el próximo curso. ¡Un 7´5 para Rubén y Leiva!

"Lady Madrid"



"Champagne"



"Amelie"

sábado, 5 de septiembre de 2009

"Shakin´ all over", Eilen Jewell


Eilen Jewell es mi último gran descubrimiento, una chica norteamericana de apenas 30 años que me ha enamorado perdidamente con su último disco, Sea of tears. Eilen es una cantautora country, y en cada una de sus canciones se puede apreciar el olor a madera vieja y whiskey, a polvo y desierto, a América en definitiva. Con una formación country clásica (guitarra, contrabajo y batería), ha firmado uno de los discos que más fácilmente me han conquistado en los últimos tiempos, doce canciones entre las que no hay ninguna de relleno o que flojee, música americana en estado puro, de la que a mí me gusta. Con una voz muy similar a la de la maestra entre las maestras, Lucinda Williams, y acompañada por la espectacular guitarra de Jerry Miller (vaya tío, qué personalidad y tablas con las seis cuerdas), las canciones de Sea of tears tienen carácter propio, y van camino de robarme cuantas hras del día esté dispuesto a prestarles. Os voy a dejar con Shakin´ all over, un tema de Johnny Kidd and The Pirates (también versionada por The Who) que Eilen hace suya llevándola a su terreno. Increíble canción, e impresionante Jerry con la guitarra, como vais a poder comprobar. Extremamente recomendable el Sea of tears, un disco del que, os lo aseguro, se va a hablar mucho por aquí...

"Bad things", Jace Everett


Nunca he sido un gran seguidor de las series americanas (ni de las españolas tampoco), soy poco constante y siempre he preferido las películas, aunque en los últimos meses esto está cambiando bastante. De no ver ninguna he pasado a devorar A dos metros bajo tierra, Weeds, Dexter y The Flight of Conchords, y como ya me estaba empezado a sentir la necesidad de engancharme a otra, el otro día empecé con True blood, de Alan Ball (director de A dos metros bajo tierra). No tenía muchas esperanzas puestas en ella, no me acababa de convencer eso de que humanos y vampiros convivieran, pero desde la mismísima canción que abre cada capítulo, he quedado impresionado. El tema en cuestión es Bad things, de Jace Everett, un cantante country de Indiana que tiene tres discos publicados, aunque la canción pertenezca al primero, titulado simplemente con su nombre. Bad things es un tema que, pienso, le viene como anillo al dedo a la serie, y desde la primera vez que lo escuché tuve el presentimiento de que lo que iba a ver me gustaría, y aunque sólo lleve tres capítulos, la cosa pinta bien. Os voy a dejar con Jace Everett y su banda interpretando la canción en directo (con pedal steel, ése instrumento que estos días está de actualidad, como si se acabase de inventar...), un tema que suena a misterio, sangre y sexo. O tal vez es que yo soy demasiado retorcido... ;)

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sidonie - El incendio (2009)


Un par de semanas después de que el quinto álbum de Sidonie saliera a la venta, las sensaciones que me sigue dejando El incendio siguen siendo muy buenas. El disco de amor de Sidonie, como los propios miembros del grupo lo llaman, es un disco de pop en estado puro, donde las buenas melodías y los estribillos son los protagonistas de las doce canciones que dan forma a éste álbum masterizado en los mismísimos estudios de Abbey Road. Con este nuevo trabajo los catalanes se han quitado todo tipo de complejos y le han dado eco a lo que les dicta el corazón, escribiendo alguna frase que puede llegar a resultar pastelosa (me salen rosas de la boca cuando me preguntan por tí, por ejemplo), pero en la que veo cierto toque de ironía, y el resultado son canciones sinceras, frescas y, sobre todo, bonitas (sí, bonitas es la palabra).
El disco arranca con El incendio, uno de los singles más acertados de los últimos tiempos, una canción frenética que les ha llevado a ser uno de los discos más vendidos de las últimas semanas. El incendio tiene fuerza, potencia, una gran melodía y un estribillo despiadado. La sombra, con un sonido arenoso y unos coros espectaculares, es otro de los grandes temas del disco, una canción que va elevándose cada vez más a medida que la voy escuchando. Un día más en la vida es la niña de mis ojos, mi canción favorita del disco, el estribillo que llevo tarareando desde la primera vez que le hinqué el diente. Ésta canción es la muestra perfecta de cómo la melodía gana la partida al texto en este disco, y de que lo simple, a veces, puede ser más efectivo que lo complejo y retorcido. Algo nos pasará pasa por ser uno de los temas más intrascendentes del disco, y aún así irradia esa belleza pop que se respira en cada una de las canciones. Por tí es como meterte a la boca un terrón de azúcar y cientos de gominolas, lo que no impide que sea otro de los mejores temas del disco, y el más amoroso con diferencia. Viva el loco que inventó el amor es otra canción que no me aporta gran cosa, más cercana al rock callejero que a otro género, y Al viento brilla con fuerza gracias sobre todo al hammond que suena al comienzo. Si querer, de letra y estructura sencilla, mantiene perfectamente el nivel del álbum, y deja paso a Nueva York, un cuadro de la ciudad norteamericana que te hace cruzar el charco al ritmo del country-rock. En mi garganta es una canción deliciosa que arranca al ritmo de una gran mandolina, otro de los grandes aciertos de El incendio, con otro de esos estribillos que se convierten en tu sombra desde el momento en que se te ocurre darle al play. El adiós es una despedida, el tema encargado de echar la llave y bajar la persiana metálica, la mejor manera posible de cerrar el círculo de un disco que ha animado el final de este corto verano.
El incendio es un disco de notable alto, un álbum muy a tener en cuenta por los amantes del pop de toda la vida. No es un disco para llorar, El incendio te invita a reír y, sobre todo, a sentir. Buen trabajo, chicos.

Lo que me gusta: Canciones como En mi garganta, El incendio o Por tí, temazos todos ellos. El buen rollo que destila el disco. Que, una vez más, el señor Ricky Falkner tenga algo que ver con un disco que me encanta. Pensar que, si no pasa nada, en dos semanas los veré en directo y comprobaré si saben defender las canciones como éstas merecen. El gran videoclip que, una vez más, se ha currado Lyona, la mujer más creativa a la hora de poner imágenes a canciones.

Lo que no me gusta tanto: La extrema previsibilidad en algunas letras. Que los 40 Principales se los quieran agenciar como su descubrimiento. Que mi madre me diga que Marc canta fatal cada vez que osa a entrar en mi habitación cuando los escucho. ;)

Nota final: Como he dicho antes, notable alto, un 8´5, que no está nada mal.

"El incendio"



"En mi garganta"



"La sombra"

"Oviedo", Tulsa


Tulsa es uno de los grupos más misteriosos de cuantos pueblan España. Con dos discos en el mercado (el último en 2007), poco se sabe acerca de este grupazo liderado por Miren Iza, una de las voces más extrañamente atrayentes de la música nacional. Tulsa, con Sólo me has rozado, se convirtió en una auténtica revelación, y con el paso del tiempo y la escasez de noticias, prácticamente se ha elevado a la categoría de grupo de culto. Se sabe que Miren está colaborando con Búnbury en el que será el nuevo disco del maño en lo que promete ser un impresionante duelo de voces, pero poco más. Mi paisana tiene una voz áspera, melancólica a más no poder, y cada una de las palabras que sale de su boca parece arrastrar kilos de tristeza consigo. No es una voz para enamorarte de ella, está claro, pero pocas pueden llegar a emocionarte tanto como la de Miren. Mientras ansío con todas mis fuerzas un tercer disco de Tulsa, os dejo con uno de los temas que le dan forma a Sólo me has rozado, Oviedo, interpretado en el Festival Ecopop del año pasado, ¡salud!.

"Sueños de esquimal", Havalina


Va pasando el tiempo y el último disco de Havalina se va consolidando como uno de los que más he escuchado este año. Imperfección es un disco rebosante de electricidad y fuerza, y temas como Imperfección o Sueños de esquimal son de esas canciones que justifican el precio de un cd. Manuel, Javier e Ignacio forman un trío potentísimo, una de esas formaciones que te hace preguntarte ¿cómo es posible que tres tíos consigan hacer tanto ruido?. La respuesta es sencilla, sabiendo lo que hacen, y haciéndolo a la perfección, así de fácil. Ellos mismos han sido los encargados de componer, producir y diseñar el álbum, y es que no hay mejor manera de elevar una canción a la enésima potencia que dejándola en manos de sus dueños. Afirman que con Imperfección han dejado atrás los clichés y se han dedicado a hacer lo que querían, no lo que la gente esperaba de ellos. El resultado es un disco oscuro, intenso, pero con un sonido muy definido y, por supuesto, altamente recomendable. Os dejo con Sueños de esquimal, un trallazo de canción interpretado en directo para los amigos de Bandalismo.net que, estoy seguro, os va a encantar...

martes, 1 de septiembre de 2009

"My plan", The Sunday Drivers


Los Sunday Drivers celebran este año su décimo aniversario, una década haciendo canciones que han querido celebrar con su quinto álbum de estudio, The end of Maiden Trip. Los toledanos, uno de los clásicos de la escena independiente nacional, se han sacado de la manga un disco rebosante de frescura y buenas intenciones. Pese a que, en mi opinión, no han llegado al nivelazo de Tiny Telephone (no sé qué me pasa con ése disco, pero me vuelve loco), el último trabajo del grupo es de notable alto gracias a canciones como ésta que hoy voy a compartir con vosotros, My plan. Los Sunday Drivers, por cierto, serán los encargados de telonear a Coldplay en su concierto de Barcelona este fin de semana, lo que seguro les valdrá para ganarse los oídos de más de un despistado... ¡Que la suerte les acompañe!