lunes, 27 de enero de 2014

"La Pena Abierta", Silvia Quesada

La Pena Abierta, de Silvia Quesada, es el último disco que ha caído en mis manos. El último, y el único que he escuchado desde que lo encontré en el buzón y lo abrí con la ansiedad de un niño en la mañana de Reyes. Llevaba tiempo esperando con ganas el debut de la asturiana en solitario, y es que conociendo la voz de Silvia y el entorno en el que han ido creciendo sus canciones, todo indicaba que el resultado sería esa maravilla que gira, gira y gira en mi reproductor de cds sin descanso. A pesar de su juventud, Silvia es una de las voces más reprsentativas de su querida Asturias y es de sobra conocida por sus trabajos con Tejedor, Los Gatos del Fornu o Blima, pero ha llegado la hora de ponerle nombre y apellidos a esa fantástica voz que tiene y lo ha hecho de la mejor manera posible, disparando directamente al alma de aquel que se deje acariciar por la suave marea que provocan sus cuerdas vocales. La Pena Abierta lo forman diez preciosas canciones compuestas por Alfredo González -quien también pone música a casi todos los temas-, Pablo Texón, Javier Vallina y Berta Piñán, y los productores del mismo han sido el propio Flaco de Turón junto a Sergio Rodríguez. Excelentes músicos y poetas, pero sobre todo amigos cercanos de Silvia, algo que produce una magia, una química, una electricidad que se nota en cada uno de los recovecos de este altamente recomendable trabajo.

Hoy quiero compartir con vosotros La Pena Abierta, el tema que pone nombre al disco y el más especial para el que escribe, ya que tuvo la ocasión de escucharlo -y grabarlo- hace meses en ese inolvidable concierto de Alfredo González que resultó ser sus Diez Finales. No solo una de las mejores canciones del disco; una de las mejores que mi escritor de servilletas preferido haya escrito nunca. Y eso es mucho decir, corazones. Disfrutadla.