miércoles, 29 de enero de 2014

"Song For Zula", Phosphorescent

Aunque actualmente afincado en Brooklyn -NY-, Matthew Houck nació y creció en Alabama hace ahora ya algo más de tres décadas. Hábil con los instrumentos y la interpretación desde una edad muy temprana, el bueno de Matthew recorrió parte del mundo como músico acompañando a Fillup Shack en una gira internacional y ya en el 2001 grabó un primer trabajo en solitario que no tuvo demasiado éxito. Aunque su nombre no termine de entrar entre ese selecto grupo de grandes del folk americano como podrían ser Iron & Wine o Bon Iver, Houck lleva más de diez años haciendo méritos para entrar en ese Olimpo gracias Phosphorescent, el proyecto que lidera desde 2003 y con el que ha publicado ya seis trabajos. Su último disco, Muchacho, es el que le ha dado ese empujón que necesitaba para que hasta los más despistados como yo lo conozcamos, y buena parte de la culpa de ese éxito tiene nombre, Song For Zula, una auténtica joya que no podía faltar en ese repaso que estoy haciendo a las muchas canciones que he descubierto últimamente y no he compartido con vosotros. Simplemente, una canción que justifica el precio de un disco. Nunca es tarde si la dicha -y la canción- es buena. O eso dicen, oigan. Toda vuestra, corazones.