martes, 19 de marzo de 2013

"Dos Coplas", Luis Ramiro

Otra de las novedades discográficas más reseñables de estas últimas semanas es el último trabajo de Luis Ramiro, El Monstruo del Armario. Llevaba muchísimo tiempo sin hablar del madrileño, y he de confesar que le había perdido el rastro en estos últimos tiempos, pero alguien que nos conoce muy bien a mí y a mis gustos musicales me aseguró hace poco que su nuevo disco me iba a hacer temblar, y no se equivocaba. Luis fue uno de los cantautores que más escuché en mi época universitaria (que se lo pregunten a mis compañeros de piso), no me cansaba de cantar y de recomendar sus canciones, y nunca olvidaré el gesto que tuvo con sus seguidores al ofrecernos un concierto en el hall del hotel donde se hospedaba con motivo de su colaboración con Kepa Junkera. Aún así, reconozco que me gustó bastante su primer disco, pero no terminé de conectar con sus siguientes álbumes, no voy a engañaros. Siempre pensé que uno de los motivos principales podría ser que no incluyera algunas de las joyas que paseaba por el circuito madrileño en su primera etapa, y cuál fue mi sorpresa, hace unos días, cuando descubrí que finalmente había decidido incluír alguna de estas maravillas en El Monstruo del Armario. Si algo tiene Luis, además de una voz espectacular, es su capacidad para musicar historias, y son precisamente esas historias lo que más he echado de menos de un tiempo a esta parte, así que celebro por todo lo alto la inclusión de Puta o Dos Coplas, porque siempre pensé que eran canciones que merecían una buena versión de estudio. El disco, por supuesto, es mucho más que estas dos canciones; tiene una producción acertadísima, las canciones mantienen un nivel de notable alto y además contiene esa delicia que es Annie Hall, para la que cuenta con la colaboración del maestro Luis Eduardo Aute.

Hoy quiero centrarme en Dos Coplas, porque como digo es una canción que va atada a muy buenos recuerdos y porque hace años que puedo imaginarme la historia como si de una película se tratara. Así es, puedo ver a Manuel, a Antonia, la fiesta en el hotel de Benidorm... y se me cae la lágrima, que uno tiene un corazoncito aquí dentro. Luis Ramiro ha vuelto. O mejor dicho, ha vuelto el Luis Ramiro que a mí me gusta, el que me emociona, el que se mete aquí dentro y lo retuerce todo. A disfrutarlo, que a esta vida le quedan dos coplas.

"y en Benidorm cuando llegan las doce
suena "reloj no marques las horas",
tu agárrate y no te sueltes cariño, 
que a esta vida le quedan dos coplas"


2 comentarios:

Bea dijo...

Me ha hecho mucha ilusión tu entrada. Yo también estuve en ese hall, en Bilbao, y he tenido las mismas sensaciones que tú a lo largo de su trayectoria. Ahora vuelve a engancharme, y ayer mismo escuchaba sus primeras canciones en el coche. Canciones llenas de nostalgia y buenos recuerdos. Dos coplas, la primera canción que escuché de Luis Ramiro y la única que necesité para engancharme. Y sí, con lágrima también.

pAbLeRíE dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Grandes canciones en sus inicios, Puta, Flor de invernadero, Los siete pecados, etc, que también marcaron una época en mi vida.

La verdad es que es un cantautor que se está abriendo paso a base de trabajo y buen hacer.

Felicidades por el blog. Se nota que amas lo que haces, y eso se ve en lo que escribes.

Un abrazo.